“El presidente Trump no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo”

El presidente estadounidense, Donald Trump, “desatará el infierno” contra Irán si no acepta un acuerdo para terminar la guerra, advirtió la Casa Blanca el miércoles, aunque aseguró que las conversaciones continúan pese al rechazo de los iraníes al plan propuesto por Washington.
Una retórica agresiva que echó por tierra cualquier esperanza de una desescalada inminente en el conflicto, desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
“Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente, el presidente Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes”, declaró la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt.
“El presidente Trump no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo”, señaló, y añadió que “las conversaciones continúan”.
Horas después, el canciller iraní, Abás Araqchi, señaló que la república islámica “no tiene la intención de negociar” sino de “seguir resistiendo”.
“Hablar ahora de negociaciones equivaldría a admitir una derrota”, agregó en declaraciones a la televisión pública, e insistió en que Teherán quiere “poner fin a la guerra con sus propias condiciones”.
Previamente, la televisión pública iraní Press TV, citando a un funcionario iraní que pidió el anonimato, había afirmado que Teherán respondió “negativamente” al plan planteado por Washington para poner fin a la guerra.
“La guerra terminará cuando Irán decida terminarla, no cuando Trump lo decida”, indicó.
Según la prensa, miles de tropas estadounidenses podrían ser desplegadas en Oriente Medio, e Irán amenazó con abrir un nuevo frente apuntando contra navíos en el mar Rojo si Estados Unidos lanza una invasión terrestre.