La decisión se tomó este 25 de marzo durante una sesión marcada por confrontaciones entre diputados oficialistas y de oposición

El Congreso de Honduras aprobó la destitución del fiscal general Johel Zelaya, en medio de un proceso de juicio político impulsado por legisladores de derecha. La decisión se tomó este 25 de marzo durante una sesión marcada por confrontaciones entre diputados oficialistas y de oposición.
De acuerdo con lo informado, Zelaya fue acusado de abuso de poder por presuntamente favorecer al anterior gobierno vinculado al partido Libertad y Refundación (Libre). El Congreso, integrado por 128 diputados, avaló su remoción con 93 votos, apenas dos días después de iniciar el proceso en su contra.
Tras la votación, el exfiscal general señaló que el procedimiento no respetó el debido proceso. Según expresó en redes sociales, consideró que fue juzgado de manera anticipada, por lo que decidió no comparecer ante el Congreso luego de haber sido interrogado por una comisión legislativa.

En la misma sesión, los legisladores designaron a Pablo Reyes como nuevo fiscal general para completar el periodo que concluye en febrero de 2029. La designación se dio en el contexto de una alianza entre partidos conservadores y liberales dentro del Congreso.
Minutos después de la destitución, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Rebeca Ráquel, presentó su renuncia al cargo antes de que avanzara un juicio político en su contra. La carta fue leída en el pleno legislativo tras la juramentación del nuevo fiscal.
Durante la sesión, diputados del partido Libre intentaron interrumpir el desarrollo del debate, lo que derivó en empujones, gritos y la intervención del personal de seguridad del Congreso. Hasta el momento, no se han dado a conocer más acciones relacionadas con otros posibles procesos contra funcionarios vinculados a ese partido.