Hace unos días, ante la falta de resultados frente a la grave crisis de desabasto y mala calidad del agua en la ZMG, renunció el titular del SIAPA. Antonio Juárez Trueba era un director experto, conocía de la materia, pero su gestión fue ineficaz.
En su administración, el 2025 transitó igual que los años anteriores, el SIAPA siguió los tandeos y mantuvo la distribución de agua sucia a los hogares. No se percibió mejora alguna a pesar del aumento de las tarifas en casi un 10 por ciento; recibió la población el mismo mal servicio pero más caro.
Debe reconocerse que Juárez Trueba tiene parte de responsabilidad, pero la mayor corresponde a los gobiernos que han convertido al SIAPA en lo que es: una fuente de chambas, una caja chica, un proveedor de contratos, todo, menos un eficaz organismo abastecedor de agua. El PRI, el PAN y hoy MC, en mayor proporción que Antonio Juárez Trueba, son los verdaderos responsables de la crisis hídrica que aqueja a las y los habitantes de la metrópoli; ellos gobernaron (gobiernan) el SIAPA por bastantes años, cada cual en su tiempo promovió (promueve) o toleró (tolera) la corrupción, desatendió (desatiende) su mantenimiento y fue (ha sido) negligente en la ampliación de sus capacidades de tratamiento y distribución de agua.
Con el nuevo nombramiento desafortunadamente no hay mucho bueno que esperar, aunque quisiera estar equivocado. Empezando porque asume la titularidad una persona sin experiencia en planeación y operación de sistemas metropolitanos de abasto de agua. En segundo término, porque han sido tantos años de saqueo del organismo que está prácticamente en bancarrota. En tercero, porque su infraestructura es mayormente obsoleta e insuficiente.
Hoy, cuando el problema alcanza dimensiones extraordinarias, toda solución habrá de llegar a mediano y largo plazo; en lo corto, únicamente habrá medidas paliativas.
Algún día tendremos gobiernos locales responsables que piensen que proveer agua suficiente y de calidad a los hogares debe ser una de las más altas prioridades.
Cuando tengamos estos gobiernos, nombrarán como titular del SIAPA a una persona con experiencia, con capacidad probada y alto sentido de la honestidad. A esta persona le encargarán buscar dentro del organismo y fuera del mismo, a las y los profesionales, técnicos, trabajadoras y trabajadores con mayor pericia para armar con ellos el mejor equipo posible.
Luego procurarán capitalizar al SIAPA, tapando previamente los hoyos en sus bolsas para garantizar que todo peso que entre a sus arcas no tenga otro destino que la satisfacción de la necesidad de agua de la población.