La declaración se realizó ante fieles congregados en la Plaza de San Pedro

Durante el rezo del Ángelus, el pontífice reiteró el llamado a la oración por las personas que viven en zonas de conflicto. Señaló que el sufrimiento de las víctimas forma parte de una realidad que no debe ignorarse y que requiere atención por parte de la comunidad internacional.
El Papa también pidió promover acciones orientadas a la reconciliación entre pueblos. En su intervención, planteó la necesidad de abrir caminos que permitan alcanzar acuerdos y reducir la violencia en distintas regiones del mundo.
En días previos, el líder de la Iglesia católica ya había manifestado su postura sobre la situación global, al señalar que los conflictos armados generan afectaciones a la población civil. Reiteró que las consecuencias de la guerra impactan a la humanidad en su conjunto.