El Festival Bien de Noche reunió a más de 180 mil personas en el centro de la ciudad para celebrar el Día de la Niña y el Niño.

El Festival Bien de Noche convirtió las calles del primer cuadro de la ciudad en un enorme parque de diversiones al aire libre, donde más de 180 mil personas, en su mayoría familias con niñas y niños, celebraron el Día de la Niña y el Niño con alegría y sin contratiempos.
Desde el atardecer, el Paseo Alcalde y el circuito de La Minerva se llenaron de luces, risas y música. Inflables gigantes, juegos mecánicos, talleres creativos, funciones de cine al aire libre y escenarios con presentaciones musicales animaron cada esquina. Mientras tanto, la vía recreativa nocturna permitió a cientos de familias pedalear en bicicleta, patinar o simplemente caminar por las avenidas cerradas al tráfico, disfrutando de un ambiente seguro y festivo que duró hasta altas horas de la noche.
Las autoridades municipales destacaron que esta edición superó todas las expectativas y se consolidó como uno de los eventos públicos con mayor convocatoria en la historia reciente de la capital jalisciense. El punto más concurrido fue el circuito de La Minerva, donde decenas de niños corrieron entre canchas y zonas de juego, mientras que en Paseo Alcalde la oferta cultural y recreativa atrajo a un público más amplio.
El éxito del festival radica en su enfoque familiar y en el uso inteligente del espacio público. A pesar del enorme flujo de asistentes, la organización logró mantener el orden y la movilidad, demostrando que Guadalajara tiene la capacidad de albergar grandes celebraciones sin perder el encanto del centro histórico. Para muchas familias, esta noche no solo fue una fiesta: fue un recordatorio de que la ciudad puede ser, también de noche, un lugar de encuentro y diversión para todas las edades.