Captura de 26 líderes de células delictivas mexicanos es destacada por Estados Unidos como parte de un golpe significativo a organizaciones criminales transnacionales.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos calificó las acciones como un “arresto histórico” tras la detención de cerca de 100 integrantes de Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTS) durante el primer año del gobierno republicano actual. De ese total, 26 corresponden a capos mexicanos vinculados a diversos grupos delictivos.
Entre los detenidos se encuentran 11 miembros de una célula delictiva del estado de Sinaloa, 11 integrantes de Michoacán, tres de Jalisco y uno del Noreste. La operación también incluyó a 45 miembros del Tren de Aragua de Venezuela, 15 integrantes de los Sureños de origen mexicano en Los Ángeles.
La colaboración binacional resultó clave. Durante 2025, el gobierno mexicano realizó dos entregas importantes de personas requeridas por la justicia estadounidense. La primera, el 27 de febrero, involucró a 29 capos; la segunda, el 12 de agosto, sumó otros 26. En conjunto, estas extradiciones superaron las 50 personas.
Esta estrategia busca frenar el tráfico de drogas, particularmente fentanilo, y debilitar las estructuras criminales que operan a ambos lados de la frontera.
La cooperación ha combinado inteligencia compartida, operativos conjuntos y acciones judiciales, logrando una aceleración sin precedentes en detenciones y extradiciones.
Sin embargo, las autoridades reconocen que la fragmentación de liderazgos podría derivar en reacomodos internos violentos, con posibles disputas por el control de territorios y rutas de tráfico.