Se centra principalmente en medidas de austeridad y reducción de gastos y privilegios en el sistema electoral y político

La Cámara de Diputados aprobó en lo general este miércoles 8 de abril de 2026 el llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum.
La votación fue de 377 votos a favor y 102 en contra. Apoyaron el dictamen Morena, PT, PVEM y, de forma inusual, la bancada de Movimiento Ciudadano (MC). Se opusieron el PAN y el PRI.
Este es un paquete de reformas constitucionales más acotado que la iniciativa original de reforma electoral. Se centra principalmente en medidas de austeridad y reducción de gastos y privilegios en el sistema electoral y político.
Los puntos principales son:
Tope salarial: Consejeros del INE, magistrados electorales, secretarios y titulares de órganos electorales (federales y locales) no podrán ganar más que la presidenta de la República.
Eliminación de privilegios: Prohíbe seguros de gastos médicos mayores, seguros de vida, pensiones privadas, cajas de ahorro especiales y otras prestaciones que no estén contempladas en la ley para funcionarios electorales.
Reducción de regidurías: Limita el número de regidores en los ayuntamientos (entre 7 y 15 como máximo, más una sindicatura).
Tope al presupuesto de congresos locales: Fija límites al gasto de los congresos estatales (se habla de un tope cercano al 0.7% del presupuesto estatal) para que el ahorro se quede en los municipios para obra pública y servicios.
Reducción gradual del presupuesto del Senado: Hasta un 15% en cuatro años.
Otros ajustes menores, como cambios en fiscalización en tiempo real y cómputos electorales.