El pingüino emperador se encuentra en la categoría “peligro”.

Crisis climática pone en riesgo a especies clave de la Antártida: pingüino emperador ya está “en peligro”
La UICN lanzó una alerta global: tres especies emblemáticas de la Antártida han sido reclasificadas en su Lista Roja debido al impacto del cambio climático y enfermedades emergentes.
El caso más preocupante es el del pingüino emperador, que pasó de “casi amenazado” a “en peligro”, mientras que el lobo marino antártico también fue incluido en esta categoría. Por su parte, el elefante marino austral fue catalogado como “vulnerable”.
De acuerdo con la UICN, el principal factor detrás de este deterioro es el cambio climático, que está modificando de forma acelerada las condiciones del hielo marino y los ecosistemas oceánicos.
El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) depende del hielo fijo para reproducirse. Sin embargo, la ruptura prematura del hielo ha provocado la muerte de crías antes de que puedan sobrevivir. Las proyecciones son contundentes: su población podría reducirse a la mitad para 2080.
En paralelo, el lobo marino antártico (Arctocephalus gazella) enfrenta una crisis alimentaria. El calentamiento del océano ha desplazado al krill —su principal fuente de alimento— hacia aguas más profundas, reduciendo la supervivencia de las crías.
El elefante marino austral (Mirounga leonina) enfrenta un riesgo distinto pero igual de grave: la expansión de la gripe aviar altamente patógena, que ha provocado la muerte de más del 90% de las crías en algunas colonias.
Especialistas advierten que el calentamiento global facilita la propagación de enfermedades en ecosistemas donde antes eran poco comunes.