Un tiroteo escolar en Kahramanmaraş, Turquía, dejó cuatro muertos y 20 heridos cuando un estudiante abrió fuego en una secundaria. Es el segundo ataque de este tipo en 48 horas en el país.

La violencia volvió a irrumpir en las aulas de Turquía. Un estudiante abrió fuego dentro de una escuela secundaria en Kahramanmaras, al sureste del país, y dejó un saldo de cuatro personas muertas y 20 heridas, en un ataque que ya encendió la alarma nacional por tratarse del segundo tiroteo escolar en apenas dos días.
De acuerdo con el gobernador Mukerrem Unluer, el agresor ingresó al plantel con cinco armas de fuego y siete cargadores, presuntamente propiedad de su padre, un policía retirado. El menor disparó de forma indiscriminada dentro de dos salones, provocando escenas de pánico entre estudiantes y maestros. Tras el ataque, el propio joven también murió.
Entre las víctimas mortales se encuentran un maestro y tres estudiantes, mientras que al menos cuatro lesionados permanecen en estado grave, según el reporte preliminar de las autoridades. El motivo del ataque sigue bajo investigación.
El caso golpea aún más porque ocurrió apenas 24 horas después de otro tiroteo escolar en la provincia de Sanliurfa, donde un exalumno hirió a 16 personas. La repetición de estos hechos en tan poco tiempo ha abierto un fuerte debate sobre la seguridad en las escuelas turcas y el acceso a armas dentro de los hogares.
Videos difundidos desde el lugar muestran el despliegue de ambulancias, policías y padres desesperados que llegaron al plantel al enterarse del ataque. La zona fue acordonada mientras continúan las diligencias.
Lo que hasta hace unos días era considerado un hecho raro en Turquía, hoy empieza a perfilarse como una crisis que sacude al sistema escolar y obliga a revisar con urgencia los protocolos de prevención.