La Minerva se prepara para dos noches que podrían marcar la Copa del Mundo 2026 en Guadalajara, con Maná y Alejandro Fernández en conciertos gratuitos que prometen una gran afluencia de público.

La Copa del Mundo 2026 no solo traerá futbol a Guadalajara. Jalisco ya perfila una agenda cultural de alto impacto con conciertos masivos y gratuitos de Maná y Alejandro Fernández, dos de los nombres más representativos de la escena tapatía, como parte de la estrategia para convertir la ciudad en una de las sedes más atractivas del torneo.
El gobernador Pablo Lemus adelantó que ambos espectáculos se perfilan para realizarse en la Glorieta La Minerva, con acceso abierto al público y en fechas que coinciden con la agenda mundialista en la ciudad.
La presentación de Maná está prevista para el 17 de junio, un día antes del partido de la Selección Mexicana en Guadalajara. Por su parte, Alejandro Fernández subiría al escenario el 25 de junio, en la antesala del duelo entre España y Uruguay.
La apuesta del gobierno estatal es convertir a La Minerva en una postal mundialista, con un montaje tipo media luna alrededor de la glorieta y pantallas distribuidas sobre avenida Vallarta para ampliar la visibilidad del público.

El mensaje es claro: usar la música como antesala del futbol y como carta de identidad cultural de Jalisco frente a millones de visitantes.
Aunque la gratuidad ya fue confirmada, todavía se afinan los mecanismos de ingreso, ya sea con pulseras, boletos digitales o accesos controlados.
Ese punto será determinante, porque se espera una asistencia masiva en uno de los espacios más emblemáticos de Guadalajara, lo que también pondrá a prueba logística, movilidad y seguridad en plena temporada mundialista.
La cartelera no está cerrada. Dentro del plan cultural también se analiza la visita de Plácido Domingo para un recital más íntimo en el Conjunto Santander de Artes Escénicas, además de la posible incorporación de un artista colombiano y eventos fuera de la zona metropolitana, en destinos como Puerto Vallarta y Tequila.
Con ello, Jalisco busca que el Mundial no se limite al estadio, sino que se convierta en una fiesta urbana, turística y musical de escala internacional.
La jugada también tiene lectura estratégica: aprovechar la vitrina del Mundial para proyectar a Guadalajara como sede cultural y turística, con eventos capaces de mover miles de personas más allá de los partidos.
Con millones de visitantes proyectados para junio, los conciertos de Maná y Alejandro Fernández pueden convertirse en uno de los momentos más potentes del calendario mundialista en Jalisco.