Arrancó la Olimpiada Nacional y con ello las ilusiones y las historias de cada uno de los atletas que buscarán por todos los medios ser medallistas enseña de la edición del 2026, un capítulo que tiene como meta el título 25 de la justa juvenil para el Estado de Jalisco. Cada uno de los atletas en las 51 disciplinas sabe cómo llegó a este compromiso, las horas de entrenamiento, los sacrificios, el tiempo que tuvieron que dedicarle a cada una de sus disciplinas para poder cruzar esta meta.
El nivel año con año es diferente: los retos y las marcas. Es verdad que también todos quieren ser medallistas, todos desean subir al pódium, todos quieren consagrarse con la gloria juvenil. No es sencillo. Las categorías cambiaron y con ello las exigencias son altas, pero los atletas de Jalisco saben lo que significa vestir esta camisa, lo que significa ser parte del Estado más ganador; cada año son el rival a vencer, son ellos mismo su meta.
422 medallas de oro figuran como el pronóstico, y el trabajo que existe detrás de cada uno es el reflejo de que todo es posible en cada edición. No existe el “no puedo”, el “no me alcanza”, el “no lo lograré”. Aquí está la cuna de deportistas que tienen un ADN que es el de ser campeones. Las competencias demuestran su calidad, demuestran que sin importar qué tanto cambie una edición a otra, el Estado siempre estará preparado para afrontar este nuevo reto.
Son los actuales monarcas, los campeones de la Olimpiada Nacional que está de fiesta y que busca seguir siendo el evento del cual han salido gran variedad de atletas que hoy tienen grabado su nombre en la historia del deporte mexicano.