Fray Antonio Alcalde realizó en Guadalajara diversas y grandes obras en favor de la “Humanidad doliente”. Quizá entre ellas la de mayor alcance social haya sido el Hospital de Belén, actual Hospital Civil, el cual sigue siendo para la población de escasos recursos de la Entidad y de la región Occidente del país, la mejor opción por calidad de la atención y por accesibilidad económica.
Un lema que inspiró a tan Noble Obispo a trabajar por los más desfavorecidos y particularmente por quienes sufrían los agobios de las enfermedades y epidemias, se consigna en la frase que distinguió su actuar: “La salud del pueblo es suprema ley”.
En un mismo sentido, el pasado 18 de abril la presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, publicó el decreto que instituye a nivel nacional el Servicio Universal de Salud. Se trata de un paso histórico hacia la consolidación de un sistema que atienda a toda la población mexicana, sin distingo de ser o no derechohabiente de alguna institución de salud por concepto de prestación social, laboral, o si se dispone o no de los medios económicos para costearla.
Con el objeto de hacer posible dicho servicio, de acuerdo al decreto, el Estado deberá trabajar por el fortalecimiento de políticas públicas que garanticen el financiamiento, el desarrollo de infraestructura, la formación y contratación de recursos humanos, el diseño e implementación de los sistemas de información y abasto de medicamentos y la integración en uno solo sistema de instituciones como el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar.
Este esfuerzo tiene como antecedente la implementación del IMSS-Bienestar durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que permitió ampliar significativamente la cobertura del sistema público. En ese periodo, 23 entidades y la Ciudad de México se integraron con 11 mil 935 unidades médicas y 669 hospitales. La plantilla incluyó más de 42 mil médicos generales, 30 mil especialistas y 126 mil enfermeras. Además, se basificaron 176 mil 808 trabajadores de la salud y se contrataron 48 mil 736 médicos, incluyendo, ante la escasez de personal nacional suficiente, de cerca de 5 mil médicos de origen cubano.
La infraestructura también se fortaleció con la rehabilitación de 548 clínicas del ISSSTE, la construcción de 10 hospitales, el aumento de salas de infarto de 96 a 144 y la expansión de servicios de hemodiálisis de 4 mil 551 a 6 mil 487.
Bajo la actual administración, la doctora Claudia Sheinbaum anunció una inversión inicial de 21 mil millones de pesos para consolidar este modelo, de los cuales 17 mil millones se destinarán a infraestructura hospitalaria y 3.5 mil millones al equipamiento médico y contratación de personal de salud. A nivel estatal, destaca la construcción del Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE en Tlajomulco de Zúñiga, con una inversión cercana a los 3 mil millones de pesos. Esta obra beneficiará a más de 2.5 millones de personas en entidades como Jalisco, Zacatecas, Nayarit, Colima y Michoacán.
Asimismo, programas como Salud Casa por Casa fortalecen la atención directa mediante visitas domiciliarias, expedientes clínicos digitales y acceso a medicamentos.
El nuevo modelo rompe con una de las barreras más injustas del sistema: la derechohabiencia como condición de acceso. A partir de ahora, y de acuerdo con una progresiva inclusión, cualquier persona podrá ser atendida en las instituciones públicas de salud, sin importar su afiliación, ingreso o condición social. Este cambio afirma que la atención médica es un derecho humano y no una mercancía.
Otro de los pilares de la transformación en materia de salud es la incorporación de herramientas digitales como lo es el expediente clínico electrónico y la credencial única de salud, que no solo modernizan el sistema, sino que también lo hace más justo al garantizar continuidad en la atención y reducir las brechas territoriales.
Estamos ante un cambio de paradigma: de la transición de un sistema fragmentado y desmantelado hacia uno de universalidad y eficiencia. Esto es en esencia un acto de profunda justicia social. El Servicio Universal de Salud logrará pagar una de las deudas más dolorosas de los gobiernos con su población, hará de su acceso a la salud, suprema ley.