México y Estados Unidos intensificaron las acciones para bloquear las finanzas de una red vinculada al tráfico de insumos ilícitos, mediante sanciones, análisis financiero y el congelamiento de cuentas

La ofensiva contra las finanzas del crimen toma un nuevo impulso. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, informó que intensificó su coordinación con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para golpear una red ligada al tráfico de precursores químicos y drogas sintéticas.
El operativo incluye acciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, que sancionó a 23 sujetos (entre personas físicas y empresas) por su presunta participación en actividades ilícitas. Estas medidas buscan cortar de raíz el acceso a recursos y operaciones en el sistema financiero global.
En México, la UIF detectó un entramado que utilizaba empresas en sectores logísticos, comerciales y de transportepara encubrir operaciones. Entre los hallazgos destacan:
Como parte del golpe financiero, se presentaron denuncias ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos de lavado de dinero. Además, varios implicados fueron incluidos en la Lista de Personas Bloqueadas, lo que les impide operar dentro del sistema financiero mexicano.
Más allá de detenciones, la estrategia se centra en un objetivo claro: cerrar el flujo de recursos ilícitos. La coordinación entre México y Estados Unidos busca debilitar las estructuras que permiten financiar estas actividades, alineándose con estándares internacionales como los del Grupo de Acción Financiera Internacional.
El mensaje es directo: el combate ya no solo está en las calles, sino en las cuentas, empresas y redes financieras donde se mueve el dinero ilegal.