César Jáuregui renunció como fiscal de Chihuahua en medio de la polémica por la presunta presencia de agentes de la CIA en un operativo.

César Jáuregui dejó de manera definitiva su cargo al frente de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, en medio de la controversia generada por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo de seguridad en la entidad.
De acuerdo con un informe de la Unidad Especializada que investiga los hechos, la inclusión de estas personas extranjeras en el convoy del operativo no fue reportada a los mandos superiores. Su participación se limitó a un rol reservado, sin interacción operativa directa más allá del director y su círculo inmediato de seguridad personal. Estas personas no portaban armas de fuego ni insignias oficiales, vestían ropa civil y mantuvieron el rostro cubierto la mayor parte del tiempo.
Los hechos se relacionan con el desmantelamiento de un laboratorio de metanfetaminas y drogas sintéticas en el municipio de Morelos, Chihuahua. El 19 de abril ocurrió un presunto accidente vehicular en el que fallecieron dos agentes estadunidenses junto con jefes policiacos estatales. Inicialmente, Jáuregui había informado que se trataba de trabajadores de la Embajada de Estados Unidos que realizaban labores de entrenamiento y posteriormente mencionó que habían solicitado un traslado.
En conferencia de prensa, el ahora exfiscal reconoció que la información inicial con la que contó y compartió públicamente era inconsistente y requería una investigación más detallada. Admitió omisiones tanto en la información como en la gestión institucional del caso, las cuales vulneraron los mecanismos de control y comunicación que, como titular de la Fiscalía, estaba obligado a garantizar.
“Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito del liderazgo institucional y la necesidad de corregirla”, señaló Jáuregui al poner a disposición su cargo para que las investigaciones avancen con autonomía, prontitud y exhaustividad, y con el objetivo de restablecer la confianza pública.
El exfuncionario lamentó que estos hechos hayan eclipsado el desmantelamiento de uno de los laboratorios de drogas más grandes en la historia del país, considerado un golpe significativo al crimen organizado. No obstante, insistió en que el apego a la ley debe prevalecer.
La controversia también generó cuestionamientos por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien advirtió que los estados no pueden establecer tratos directos con gobiernos extranjeros en materia de seguridad y que no está permitida la participación de agentes de otros países en operaciones en territorio nacional. Este lunes, Sheinbaum se refirió además a la comisión investigadora anunciada por la gobernadora Campos, señalando que la responsabilidad recae en la Fiscalía estatal o en la Secretaría de Seguridad.