Un estudio del INSP revela que 25% de los alimentos procesados en México exceden los límites de grasas trans, lo que incrementa el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas

Un estudio reciente revela que una cuarta parte de los productos analizados en el mercado excede los límites permitidos de grasas saturadas y trans. Estas sustancias son señaladas como las principales responsables de enfermedades cardiovasculares en el país.
Lo que dice la etiqueta no siempre es la realidad. Un nuevo informe sobre la industria alimentaria en México ha encendido las alarmas tras detectar que el 25% de los alimentos procesados que se venden en supermercados y tiendas de conveniencia incumplen con las normativas vigentes sobre el contenido de grasas trans. A pesar de los esfuerzos por regular el etiquetado frontal, muchos productos siguen ocultando niveles peligrosos de estas sustancias.
El peligro oculto de las grasas trans
Las grasas trans son aceites vegetales que han sido procesados industrialmente. Su consumo está directamente relacionado con el aumento del colesterol “malo” (LDL) y la reducción del “bueno” (HDL), lo que obstruye las arterias y eleva drásticamente el riesgo de infartos y diabetes tipo 2. Según el reporte, las categorías con mayores incumplimientos son los panes industriales, las botanas saladas y algunas margarinas.
¿Cómo protegernos como consumidores?
Los especialistas recomiendan no basarse únicamente en los sellos frontales. Es vital revisar la lista de ingredientes y evitar productos que mencionen “aceites parcialmente hidrogenados”. Asimismo, se insta a las autoridades a endurecer las sanciones para las empresas que superen los límites de grasas trans permitidos este 2026, buscando proteger la salud pública de los mexicanos.