México se sofoca bajo temperaturas extremas que superan los 45 grados, mientras el norte enfrenta lluvias intensas, vientos fuertes y riesgo de torbellinos

Este miércoles 29 de abril, gran parte del país vuelve a enfrentar un escenario extremo donde el calor no solo incomoda, golpea con fuerza y eleva riesgos para la población. La persistencia de altas temperaturas, impulsadas por condiciones atmosféricas estables, mantiene a amplias regiones bajo un ambiente sofocante.
Estados como Jalisco, Sinaloa, Michoacán y Guerrero figuran entre los más afectados, con termómetros que superan los 45 grados, mientras la Ciudad de México tampoco se salva de tardes intensas y alta radiación solar.
El fenómeno detrás de este escenario es una circulación anticiclónica, que mantiene cielos despejados y permite que la radiación solar impacte con mayor intensidad. El resultado es claro, menos nubes, más calor y condiciones que se prolongan sin alivio inmediato.
Aunque el panorama parece dominado por la estabilidad, el norte del país enfrenta una situación distinta. La llegada de un nuevo sistema frontal podría cambiar el escenario de forma abrupta.
En estados como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, se esperan lluvias fuertes, vientos intensos y posibles torbellinos, una combinación que eleva el riesgo de afectaciones urbanas y carreteras.
Las rachas de viento podrían alcanzar hasta los 70 kilómetros por hora, acompañadas de descargas eléctricas e incluso granizo.
El contraste climático se vuelve evidente. Mientras el norte podría enfrentar tormentas severas, otras regiones seguirán bajo un calor abrasador:
Incluso en zonas montañosas del norte, el escenario cambia drásticamente durante la noche, con temperaturas cercanas a los 0 grados, mostrando un contraste térmico que complica aún más las condiciones.
El viento también jugará un papel clave en el riesgo ambiental. Se prevén tolvaneras en el norte y noroeste, además de oleaje elevado en Baja California Sur, donde las olas podrían alcanzar hasta 2.5 metros.
La persistencia de esta onda de calor deja claro que no se trata de un evento aislado. La combinación de factores atmosféricos mantiene al país en un escenario donde el clima extremo se vuelve protagonista.
El llamado es claro, precaución ante el calor, pero también ante los cambios bruscos en el norte, donde el clima podría pasar de seco a violento en cuestión de horas.