Miles de personas salieron a las calles de Turquía para conmemorar el Día del Trabajo, en una jornada marcada por un amplio despliegue policial, donde al menos 370 personas fueron detenidas

Miles de personas salieron a las calles este viernes en distintas ciudades de Turquía para conmemorar el Día del Trabajo, en una jornada marcada por un amplio despliegue policial y múltiples detenciones, principalmente en Estambul y Ankara.
De acuerdo con la Asociación de Abogados ÇHD, al menos 370 personas fueron detenidas en Estambul durante las movilizaciones. En esa ciudad, elementos de seguridad utilizaron gases lacrimógenos desde vehículos antidisturbios para dispersar a los manifestantes, con el objetivo de impedir su llegada a la Plaza Taksim, un punto emblemático que permanece restringido para concentraciones desde las protestas antigubernamentales de 2013.
Entre los detenidos se encuentra el dirigente sindical Basaran Aksu, quien cuestionó el bloqueo del acceso a la plaza al señalar que se trata de un espacio público utilizado en diversas actividades, pero restringido para trabajadores.

Las movilizaciones fueron convocadas por sindicatos y asociaciones bajo el lema “Pan, paz, libertad”, en un contexto económico marcado por altos niveles de inflación, que superan el 30% a nivel oficial y alcanzan hasta el 40% en Estambul, según datos de la Cámara de Comercio.
En Ankara, un grupo de mineros que mantuvo una huelga de hambre durante nueve días por el pago de salarios atrasados se sumó a las marchas y recibió muestras de apoyo de los asistentes.
Aunque en Estambul se registraron enfrentamientos, también se llevó a cabo una manifestación autorizada en la zona asiática del Bósforo, donde miles de personas participaron de forma pacífica. La jornada se desarrolló en medio de reportes de detenciones recientes de opositores y periodistas en el país.