No es casualidad lo conseguido por Guillermo Cortés Labastida, una hazaña que quedará grabada en Uzbekistán: un niño de 16 años que jamás imaginó que marcaría un antes y un después en su carrera deportiva este 2026.
Triple campeón del mundo, eso es lo que hoy es “Kato”, el seleccionado nacional de taekwondo que llegaba a este campeonato con una meta: hacer historia. El jalisciense sabía que era el momento después de la dura preparación que tuvo, de los sacrificios que hizo, de perfeccionar cada golpe, de estar preparado mental y físicamente.
Detrás de él estaba el apoyo de su familia, de sus amigos, de las personas que saben lo que costó este título, que saben lo que trabajo “Kato” para conseguirlo.
Pero su historia tenía un antecedente: Sofía 2022.
Guillermo se proclamó campeón del mundo en la modalidad de cadete; llegaba el 2023 y “Kato” en Sarajevo, marcó otro hito al convertirse en bicampeón, y ahora en Uzbekistán sería triple campeón del mundo figurando entre los cinco mejores representantes del taekwondo mexicano.
Se le preguntó a “Kato” si ya dimensionó esta hazaña y con la sencillez que lo caracteriza, simplemente sonrió un poco, quizás por los nervios, pero contestó muy claro: “Aún no lo creo”.
“Kato” ya fue campeón del mundo, ahora va por un título olímpico.