La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió al gobierno de Estados Unidos colaborar en la extradición de seis personas requeridas por México, entre ellas presuntos implicados en huachicol y en el caso Ayotzinapa.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llamó al gobierno de Estados Unidos a cooperar en la extradición de seis personas solicitadas por México, al mismo tiempo que respondió a las peticiones estadounidenses de detención provisional de funcionarios mexicanos.
Durante su conferencia de prensa matutina de este jueves, la mandataria detalló que, desde el inicio de su administración, México ha requerido el envío de cuatro individuos vinculados al huachicol y de otros dos relacionados con el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. Hasta el momento, ninguno ha sido entregado por las autoridades estadounidenses.
Sheinbaum resaltó la cooperación unilateral de México, que ha enviado a más de 90 personas perseguidas por la justicia de Estados Unidos desde cárceles mexicanas. “También queremos que ellos cooperen”, enfatizó, subrayando la necesidad de reciprocidad para que ambos países avancen en sus respectivos procesos judiciales.
La mandataria se refirió específicamente a las solicitudes de detención provisional de diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Indicó que para proceder con cualquier detención es indispensable que se entreguen pruebas sólidas conforme a la ley mexicana.
Hasta ahora, la única evidencia presentada es una hoja de papel con una supuesta “narconómina” que incluye nombres y cantidades, como el ejemplo “Juanito 30 mil pesos”. “Nosotros no protegemos a nadie, pero para detener a alguien se tiene que cumplir con la ley mexicana”, afirmó.
La presidenta explicó que, si Estados Unidos cuenta con elementos contra cualquier mexicano, debe proporcionar las pruebas correspondientes para que sea juzgado en México.
Sheinbaum reiteró que la colaboración bilateral continuará, pero siempre bajo cuatro principios establecidos desde el comienzo de su gobierno: respeto a la soberanía y la integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación.
Además, recordó que desde el inicio se pidió a Estados Unidos reconocer su problema de consumo de drogas y el impacto del tráfico de armas hacia México, aspectos ya incorporados en la estrategia nacional contra los narcóticos del 2026. La comunicación con el presidente Donald Trump, señaló, se mantiene de forma permanente para trabajar de manera coordinada respetando la soberanía de ambos países.