La semana pasada en este mismo espacio, plantee una reflexión en la cual coincidimos con un conjunto de compañeras y compañeros del país, respecto a la dirección y a los retos para que Morena pueda lograr una transformación en lo local. Además, formulé una serie de cuestionamientos que ya no deseamos en el movimiento, y por lo tanto, ahora en positivo expongo cinco planteamientos transformadores en lo local:
1.- La transformación es más allá de un concepto político, una acción que lleva en sí misma la responsabilidad irrenunciable de cambiar de fondo. Si partimos desde el punto de cómo están las cosas ahora, debemos priorizar la seguridad de nuestras familias, mujeres, estudiantes y trabajadores y trabajadoras; dignificar los servicios. Esto significaría dar un giro completo en la forma de servir a la sociedad desde el gobierno, en la búsqueda de bienestar y poder vivir la ciudad.
2.- Para transformar, es necesario iniciar por escuchar y atender a la gente, sus necesidades básicas, sus dolores, sus carencias, los humores y las alegrías; transformar en lo local significa, no imponer la opinión de asesores externos, o adoptar políticas públicas de otras ciudades; escuchar lo que viven día a día las colonias. Este es el centro de un proyecto transformador.
3.- En lo político, desde el movimiento debe nacer un consenso, en el que los liderazgos, las bases y dirigentes determinen las directrices, las prioridades y el rumbo ético, la plataforma política y legislativa para una metrópoli como la nuestra y un Estado como Jalisco, partiendo del alineamiento nacional, pero con la visión de un Jalisco moderno y sin desigualdades.
4.- La libertad es la base de la transformación. Las libertades deben ser el punto central de la vida de las personas; libertad para trabajar, libertad para el deporte, libertad para el recreo, libertad y seguridad para todas y todos, como dice nuestra presidenta Claudia Sheinbaum: “La libertad es la base de nuestra transformación”.
5.- Jalisco y la Zona Metropolitana de Guadalajara son ahora la cuna de incubación del emprendurismo tecnológico; en unos años será el centro tecnológico más importante del país. Por lo tanto, la transformación debe ser la garante de tener un Estado con sentido humano, sí con certeza a las empresas, pero también con condiciones de trabajo modernas y derechos laborales y prestaciones garantizados.
Estos cinco puntos son solo una provocación a la discusión sobre la transformación que requiere nuestra ciudad y nuestro Estado, una discusión que hace falta, que requiere de un largo trabajo pero que en algún momento debe iniciar.