Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlali Jáuregui Acosta fueron asesinadas en Salamanca, Guanajuato, ambas eran integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos.

Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlali Jáuregui Acosta, integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, fueron asesinadas en Salamanca, Guanajuato, durante el Día de las Madres.
El ataque ocurrió en la colonia 18 de Marzo, donde ambas viajaban en una motoneta cuando fueron interceptadas por sujetos armados que les dispararon a corta distancia. Paramédicos confirmaron su fallecimiento en el lugar.
Madre e hija participaban activamente en la búsqueda de Miguel Ángel Jáuregui Acosta, hijo y hermano respectivamente, desaparecido en febrero de 2024 y localizado sin vida en una fosa clandestina en marzo de 2025.
Vecinos de la zona señalaron que los agresores escaparon tras realizar múltiples detonaciones. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre detenidos ni posibles móviles del crimen.
El colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos lamentó públicamente el asesinato y convocó a una marcha pacífica el domingo 10 de mayo para exigir justicia; el trayecto será desde la calle Ébano hacia el Jardín principal.
Este caso representa el tercer asesinato en lo que va del año de mujeres buscadoras vinculadas al mismo colectivo en Salamanca, uno de los municipios más golpeados por la violencia en Guanajuato.