La OMS advirtió que podrían registrarse nuevos casos de hantavirus en las próximas semanas, debido a que el virus puede permanecer en incubación por periodos prolongados, lo que dificulta su detección temprana

La Organización Mundial de la Salud hace un llamado a la vigilancia epidemiológica global. La naturaleza silenciosa del virus y su capacidad de transmitirse a través de roedores complican la detección oportuna en zonas rurales y urbanas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una nueva alerta internacional tras detectar un incremento inusual de casos de Hantavirus. Lo que más preocupa a los expertos no es solo la gravedad de la enfermedad, que puede derivar en un síndrome pulmonar severo, sino su prolongado periodo de incubación, el cual puede extenderse hasta por varias semanas, dificultando el rastreo del origen del contagio.
El Hantavirus se transmite principalmente a través del contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, ya sea por contacto directo o al inhalar polvo contaminado. Debido a que los síntomas iniciales (fiebre, dolores musculares y fatiga) pueden confundirse fácilmente con una gripe común o incluso con el COVID-19, muchos pacientes no reciben la atención adecuada hasta que presentan dificultad respiratoria aguda.
La OMS insta a la población, especialmente en zonas cercanas a campos o almacenes, a seguir estas medidas:
Control de roedores: Mantener limpios los alrededores de las viviendas y sellar grietas.
Limpieza segura: No barrer en seco zonas que puedan tener presencia de roedores; se recomienda rociar con cloro antes de limpiar.
Ventilación: Abrir puertas y ventanas de lugares que han permanecido cerrados por mucho tiempo antes de ingresar.
Las autoridades sanitarias de cada país deberán reforzar sus sistemas de diagnóstico para identificar el virus en etapas tempranas y reducir la tasa de mortalidad asociada.