Para el intérprete de “Y tu mamá también” y “Narcos”, finalmente todos podemos encontrarnos en la situación de acoger a alguien

El actor mexicano Diego Luna presentó en Cannes, su película “Ceniza en la boca”, un filme sobre una madre y sus dos hijos que emigran a España, en una historia donde las mujeres tienen un protagonismo especial.
Basada en el libro homónimo de la también mexicana Brenda Navarro, la película cuenta las dificultades con las que se topa Lucila, de 21 años, y su hermano adolescente Diego cuando viajan a Madrid para reunirse con su madre, que se fue años atrás.
Tras haber tenido que cuidar a su hermano menor durante todo este tiempo, Lucila (Anna Díaz) se ve obligada ahora a aceptar varios trabajos, desde niñera hasta repartidora.
Las familias con las que tiene que trabajar no son siempre las más acogedoras, pero necesita el dinero.
“La historia es importante porque habla sobre los que se van, por qué se van”, dice Luna a AFP. Pero es una película también “sobre los que reciben y quiénes somos cuando recibimos”.
Para el intérprete de “Y tu mamá también” y “Narcos”, finalmente todos podemos encontrarnos en la situación de acoger a alguien.
“Todos estamos en esta complejidad de alguna forma, no importa en qué parte del mundo vivas. Lo puedes ver a menor escala, a una escala pequeñita en tu comunidad… siempre llega alguien”.
“¿Quién eres tú cuando alguien llega? Porque ahí demuestras realmente quién eres”, se pregunta.
“Son muchísimos y cada vez van a ser más los que se mueven porque no tienen otra opción […] Pero siempre seremos más los que recibimos, siempre”, prosigue. “Hoy los que recibimos, tenemos la oportunidad de cuestionarnos y, probablemente, ser una mejor versión de nosotros”.