Durante la reunión de Donald Trump y Xi Jinping, ambas potencias coincidieron en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y en la importancia de mantener abierto el Estrecho de Ormuz para el libre flujo de energía.

Los presidentes Donald Trump y Xi Jinping sostuvieron una reunión bilateral en el Gran Palacio del Pueblo de la capital china que se extendió por alrededor de dos horas y 15 minutos, según reportes oficiales. La Casa Blanca describió el encuentro como positivo y destacó coincidencias en temas estratégicos y económicos

Entre los principales acuerdos, ambas potencias coincidieron en que Irán nunca debe desarrollar un arma nuclear. Asimismo, expresaron que el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para garantizar el libre flujo de energía y se opusieron a cualquier cobro de peaje o derecho de paso en esa vía marítima, así como a su militarización.
La Casa Blanca informó que el presidente Xi Jinping manifestó el interés de China en incrementar las compras de petróleo estadounidense con el objetivo de reducir la dependencia del crudo proveniente del Golfo Pérsico. Este posicionamiento se produce en un contexto donde el estrecho ha enfrentado restricciones: desde el 28 de febrero, Irán mantiene un cierre casi total del paso tras el inicio de hostilidades con ataques de Estados Unidos e Israel. Desde abril, pese a una tregua, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo a puertos iraníes. China importa más de la mitad de su crudo marítimo desde Medio Oriente, según análisis de la firma Kpler

En el ámbito comercial, los mandatarios discutieron fortalecer la cooperación económica. Esto incluye ampliar el acceso al mercado chino para empresas estadounidenses e incrementar la inversión china en industrias de Estados Unidos. Líderes de importantes compañías norteamericanas participaron en parte de la reunión, entre ellos Jensen Huang de Nvidia, Tim Cook de Apple y Elon Musk de Tesla, así como representantes de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta y Goldman Sachs.
La agencia estatal Xinhua reportó que Xi Jinping transmitió a los empresarios que las compañías estadounidenses han contribuido profundamente al proceso de reforma y apertura de China, y que la puerta del país se abrirá cada vez más. Por su parte, Trump destacó haber llevado solo a máximos ejecutivos como señal de respeto hacia China. Los directivos expresaron comentarios positivos sobre el encuentro.
Adicionalmente, ambos líderes destacaron la necesidad de avanzar en el fin del flujo de precursores de fentanilo hacia Estados Unidos y en el aumento de compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
La cumbre combinó discusiones sobre la situación en Irán, temas energéticos y una fuerte agenda económica y comercial. La Casa Blanca difundió un mensaje resumiendo la reunión como buena entre ambos presidentes.