No hay duda, en Jalisco ya se siente la atmósfera mundialista. Por tercera vez en la historia nuestro Estado será sede de la Copa Mundial de Futbol organizada por la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), lo que nos llena de alegría y orgullo, es cierto, pero al mismo tiempo nos deja varias interrogantes abiertas: ¿La prioridad es un evento deportivo o las urgentes necesidades del pueblo? ¿Las obras públicas que se realizan son de “relumbrón” o de verdad servirán? ¿El Mundial beneficiará al pueblo jalisciense en general, o sólo a unos cuantos?
A menos de un mes de que comience el Campeonato Mundial de Futbol de la FIFA, a celebrarse entre el 11 de junio y el 19 de julio en México, Canadá y Estados Unidos, el ambiente mundialista ya está presente en la Zona Metropolitana de Guadalajara pues, como es de todos sabido, Jalisco al igual que la Ciudad de México y Nuevo León, serán las sedes mexicanas de este gran evento deportivo.
A lo largo y ancho de varios de los municipios de la zona conurbada de Guadalajara, se ven docenas de obras que, de último minuto, se están terminando para engalanar a nuestro Estado y recibir a miles de turistas que vendrán a disfrutar del Mundial en la Perla de Occidente, lo que, de acuerdo a las autoridades, generará una derrama económica de miles de millones de dólares para Jalisco.
Hasta aquí, el escenario pinta fantástico, suena a una excelente inversión, sin embargo la primera pregunta que salta a la mente es: ¿Quiénes serán los principales beneficiados con este torneo mundial? La pregunta es más que adecuada cuando vemos que la inmensa mayoría de obras públicas se están realizando sólo en las zonas turísticas más relevantes, y la mayoría son sólo “obras de relumbrón”, es decir que no atienden problemas sociales prioritarios, sino que sólo buscan volver más atractivas ciertas zonas de alto valor económico, o lugares por donde se trasladarán los miles de visitantes nacionales y extranjeros que llegarán a la ciudad.
El gobierno gastó 70 millones de pesos para “rehabilitar” la Glorieta de La Minerva, pero ¿cuántas colonias siguen recibiendo agua en pésimo estado? El gobierno gastó más de 450 millones de pesos en remodelar el Centro Histórico de Guadalajara, pero ¿qué tal están las calles de la zona metropolitana? ¿Qué tal los baches, los socavones, el alumbrado público? Para el cómodo transporte de los turistas, se lanzó el programa “Ride al Estadio”, un trasporte exclusivo para quienes cuentan con boleto de entrada a los partidos, ¿y qué tal está el transporte público en Tlajomulco? ¿Qué tal el servicio en Lomas del Sur, Chulavista o Villa Fontana Aqua? ¿Allá no llega el Mundial?
Las autoridades locales afirman que está garantizada la seguridad total de los turistas que recibiremos para el Mundial, lo que está excelente, pero ¿la seguridad para nuestra gente también está garantizada? ¿Se acabarán las desapariciones con el Mundial? ¿Los familiares de desaparecidos lograrán encontrar a sus familiares?
Lo cortés no quita lo valiente. Claro que nos llena de orgullo ser, por tercera vez, sede del Campeonato Mundial de Futbol, pero es cuando menos cuestionable, que los beneficios que se generarán por este evento deportivo sólo se verán en reflejados en unas pocas personas, mientras el grueso de nuestra gente en Tlajomulco de Zúñiga y el resto de municipios del Área Metropolitana de Guadalajara viviremos, desde el mar de urgencias cotidianas no atendidas, un Mundial que no fue diseñado para nosotros y que, lamentablemente, en poco nos beneficiará.