Genera preocupación por su rápida detección, propagación transfronteriza y falta de herramientas específicas

Hay un brote activo de ébola en África central, declarado como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (PHEIC) por la OMS, desde el 17 de mayo de 2026.
No es una pandemia, pero genera preocupación por su rápida detección, propagación transfronteriza y falta de herramientas específicas, en la Provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), en zonas como Bunia, Rwampara y Mongbwalu y se ha extendido a al menos nueve zonas de salud.
Reportan hasta confirmados por laboratorio y entre 246 a 336 casos sospechosos; y unas 88 muertes sospechas o asociadas. En Uganda, hay dos casos confirmados, incluyendo una muerte, en Kampala, en personas que viajaron desde RDC. No hay transmisión local reportada aún.
El virus “Bundibugyo”, una especie menos común que la Zaire, la más letal y frecuente en brotes anteriores, tiene una tasa de letalidad estimada alrededor del 25-40% en brotes previos.
No existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para esta cepa, a diferencia del ébola Zaire, donde hay vacunas como Ervebo y anticuerpos monoclonales. El brote parece haber circulado semanas sin detectarse, con muchas muertes comunitarias.
Se reportan casos en áreas urbanas y mineras, y hay riesgo de propagación por conflictos armados, movilidad y sistemas de salud débiles. Ya hay exposición en trabajadores humanitarios, incluyendo al menos seis estadounidenses bajo observación.
La OMS advierte que la magnitud real podría ser mucho mayor de lo reportado.
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas enfermas o fallecidas, no por aire ni agua. No hay riesgo significativo para el mundo en general por ahora, siempre que se contenga rápido.
Cabe destacar que no hay casos confirmados fuera de África en este brote.