Los nuevos desarrollos deberán garantizar servicios básicos, seguridad jurídica, buena ubicación, accesibilidad, habitabilidad y costos razonables antes de recibir permisos o financiamiento público.

La reforma a la Ley de Vivienda, publicada el 29 de abril en el Diario Oficial de la Federación, establece nuevos criterios para garantizar el acceso a una “vivienda adecuada” en México.
La modificación obliga a constructoras, arrendadores, autoridades y programas de financiamiento público a cumplir con estándares más estrictos de calidad, ubicación, seguridad y acceso a servicios básicos.
El cambio impacta especialmente a quienes buscan comprar una casa mediante créditos como Infonavit o Fovissste, ya que los nuevos desarrollos habitacionales deberán demostrar que cumplen con condiciones mínimas antes de recibir permisos o financiamiento.
La reforma busca frenar prácticas que durante años afectaron a familias mexicanas, como la entrega de viviendas alejadas de centros de trabajo, sin transporte público, con carencias de agua, drenaje, electricidad o con deficiencias estructurales.
Para ser considerada adecuada, una vivienda deberá cumplir con siete requisitos: seguridad jurídica contra desalojos o fraudes, acceso a servicios básicos, costo accesible, habitabilidad, accesibilidad para personas con discapacidad y adultos mayores, buena ubicación y respeto a la identidad cultural de cada región.
Especialistas recomiendan que quienes estén por comprar casa pidan documentación que compruebe el cumplimiento de estos criterios, revisen la conectividad del inmueble y verifiquen que la vivienda no se encuentre en zonas de riesgo o aislamiento urbano.