Claudia Sheinbaum criticó este martes que cientos de solicitudes de extradición realizadas por autoridades mexicanas a Estados Unidos no han sido atendidas

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, criticó este martes que cientos de solicitudes de extradición realizadas por autoridades mexicanas a Estados Unidos no han sido atendidas, en medio de la presión del gobierno estadounidense para detener y extraditar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante su conferencia, Sheinbaum informó que desde el 1 de enero de 2018 México ha presentado 269 solicitudes de extradición a Estados Unidos, muchas de las cuales fueron ignoradas o rechazadas.
“La relación es recíproca, hay casos gravísimos para México”, afirmó la mandataria al señalar que tampoco han sido entregados exfuncionarios y presuntos delincuentes requeridos por autoridades mexicanas.
El caso ocurre después de que autoridades estadounidenses relacionaran a Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa. El gobernador con licencia ha rechazado las acusaciones y actualmente permanece en libertad.
🔴 La presidenta Claudia Sheinbaum (@Claudiashein) señaló que México exige reciprocidad en materia de extradiciones, al referirse a las 269 solicitudes que el país ha presentado a Estados Unidos sin que hasta ahora se haya concretado ninguna entrega. pic.twitter.com/YsqdkZB7Ko
— quiero tv (@quierotv_gdl) May 19, 2026
El canciller mexicano, Roberto Velasco, explicó que en 47 de 50 casos recientes, Estados Unidos solicitó información adicional para fortalecer los expedientes enviados por México.
Sheinbaum reiteró que la Fiscalía mexicana debe continuar con sus investigaciones y sostuvo que su gobierno no protegerá a ninguna persona involucrada en actividades ilícitas. “¿Que eso signifique que nosotros estamos cubriendo a alguien? No”, declaró.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mexicanas congelaron de manera preventiva las cuentas bancarias de Rocha Moya y de otros implicados. Además, dos exfuncionarios cercanos al exmandatario sinaloense se entregaron recientemente a autoridades estadounidenses.
El caso ocurre en un contexto de violencia ligada a disputas internas entre facciones del Cártel de Sinaloa, organización criminal que mantiene presencia en distintos estados del país.