Imaginen que ponen un negocio de comida y cumplen con todos los permisos municipales. Al día siguiente, un competidor se instala a su lado de forma ilegal, se salta los trámites y les bloquea la entrada. Eso no es competencia justa, es un abuso descarado. Esa misma situación ocurre actualmente en la política de Jalisco por culpa de Morena. Cuando las reglas básicas de la convivencia se ignoran, la contienda pierde su valor real. La ciudadanía pierde el derecho a elegir en condiciones de igualdad, equidad y absoluta transparencia.
Los actos anticipados de campaña no son descuidos burocráticos; son una trampa abierta ante los ojos de todos. La ley establece fechas claras porque el piso parejo garantiza que la población compare propuestas al mismo tiempo. Romper estas reglas es un insulto a la ciudadanía. Por eso, desde la coordinación estatal de Movimiento Ciudadano, hemos presentado recursos legales formales ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC). Esta queja tiene nombres y apellidos muy claros: el regidor José María “Chema” Martínez, la legisladora local Itzul Barrera y la diputada federal Mery Gómez Pozos.
Estos tres personajes de Morena, en su desesperación, han tapizado las calles con propaganda adelantada. Documentamos y entregamos al IEPC la evidencia de al menos 42 bardas pintadas de manera ilegal en vialidades, lo cual es apenas una muestra del abuso. Están apropiándose del espacio público que le pertenece a la gente y violando los tiempos legales para hacerse promoción personal de cara a un proceso que aún no inicia. Exigimos que la autoridad dicte medidas cautelares de inmediato: que se investigue el origen de esos recursos y que estos tres representantes borren sus pintas ya. Si quieren competir, que lo hagan respetando las normas, no brincándoselas.
Sin embargo, se equivocan si creen que llenando la ciudad de pintura van a comprar la dignidad de nuestro Estado y de nuestra gente. Queremos dejarles algo muy claro: con todo y que son unos violadores sistemáticos de la ley, les vamos a ganar como siempre ha pasado en las urnas.
La exigencia de un piso parejo es un acto de justicia elemental para nuestra tierra. No pedimos concesiones especiales, exigimos la aplicación estricta de la normatividad sin excepciones políticas de ningún tipo. Los jaliscienses tienen la madurez para identificar a quienes juegan limpio. Defender a Jalisco merece una competencia de altura, de propuestas serias y viables y de un respeto absoluto a la ciudadanía. La ley se respeta, el juego limpio se defiende y la victoria volverá a ser de las y los ciudadanos.