El escenario ideal para MC y el PAN es una alianza entre ambos partidos de cara a las elecciones intermedias de 2027. Pero, ¿por qué no una alianza MC-Partido Verde?
A dos años del proceso electoral de 2024, el mapa político de Jalisco se acerca a su reconfiguración. Si se repitieran las tendencias de votación –y nada ha ocurrido que nos lleve a pensar que los votantes han cambiado sus preferencias en estos meses– los escenarios posibles son muy interesantes.
En un escenario sin alianzas partidistas, el partido más perjudicado sería el PAN. Sin los votos del PRI, el blanquiazul perdería el Distrito 2 de Lagos de Moreno y el 15 de La Barca, reteniendo únicamente el Distrito 3 de Tepatitlán. Por su parte, Morena —compitiendo solo con el PT, pero ya sin el Partido Verde y sin el soporte de Hagamos y Futuro, cuyo registro extinto les restará fuerza clave en Zapopan— perdería de inmediato el Distrito 4.
Bajo esa misma lógica de fragmentación, el actor más favorecido sería Movimiento Ciudadano: en solitario ganaría tres distritos más de los cuatro que ganó en la pasada elección: el 2 y el 15 que entonces ganaron el PAN y el PRI, y el 4 de la coalición oficialista.
Por ello, una alianza PAN-MC hace sentido. Es un escenario ganar-ganar donde ambos partidos asegurarían un mayor número de diputados locales que yendo por separado, incluso tras el reparto de cuotas entre sí: la coalición MC-PAN ganaría de forma contundente 17 de los 20 distritos del estado, relegando a Morena-PT a triunfar únicamente en el Distrito 7 de Tonalá, el 14 de Guadalajara y el 20 de Tonalá.
Sin embargo, si por alguna razón las dirigencias de ambos partidos resolvieran no concretar una alianza, la alternativa más deseable y disruptiva para el partido naranja es una alianza con el Partido Verde. No es una ocurrencia: el Verde ya anunció que no irá con Morena para la gubernatura de San Luis Potosí ni en la Ciudad de México para las intermedias legislativas, y en Jalisco existe un pronunciamiento en el mismo sentido. A esto se suma la evidente proximidad política entre las dirigencias nacionales de ambos partidos y sus expresiones locales, reflejada también en las bancadas del Congreso del Estado y en la relación institucional del partido con el gobierno estatal.
Los números son inapelables. Si MC y el Partido Verde fueran juntos, ganarían exactamente 14 de los 20 distritos electorales de Jalisco. Esta coalición obtendría triunfos definitivos en bastiones clave de la zona metropolitana y el interior del Estado, asegurando distritos emblemáticos en Guadalajara (8, 9 y 11), Zapopan (4, 6 y 10), Tlajomulco (12), Puerto Vallarta (5) y Tlaquepaque (13), lo que sin duda se reflejaría en las correspondientes alcaldías. En contraste, el bloque de Morena-PT quedaría contenido a solo 6 distritos: Tequila (1), Tonalá (7 y 20), un distrito de Guadalajara (14), uno de Tlaquepaque (16) y Jocotepec (17).
MC en alianza con el Verde le quitaría Tlaquepaque a Morena, cogobernaría Puerto Vallarta y retendría fácilmente la capital del Estado.
Así que una vez más: ¿por qué no una alianza MC-Partido Verde?