El futbol mexicano se pintó de azul. Un equipo que fue siempre protagonista del torneo logró merecidamente el título del balompié nacional. Cruz Azul, a pesar de todos sus demonios propios y extraños, supo sacudirse de ellos y venciendo sus propios miedos, traumas y antepasados, se proclamó campeón venciendo a unos aguerridos Pumas que vendieron cara su derrota.
En una serie muy cerrada ante los felinos, la Máquina logró pitar por décima ocasión en su historia y provocar la algarabía de sus fanáticos, quienes aquí en Guadalajara no perdieron la oportunidad de visitar la Glorieta de La Minerva y estrenarla con festejos pintados de azul, ¿curioso, no?
La historia de este nuevo capítulo azul en la propia Máquina, nos regala reflexiones interesantes más allá del partido. Primero, un técnico joven mexicano que estaba en el olvido, sí, en el olvido, porque él estaba entrenando en la Tercera División, es llamado de urgencia para cubrir el hueco del despedido técnico Nicolás Larcamón, que dicho sea de paso, también podría recibir un cachito de título por haber dirigido al equipo durante 16 jornadas de la temporada regular. Joel Huiqui vuelve a demostrar que el técnico mexicano es tan capaz como un extranjero para lograr el objetivo de ser campeón; hoy Huqui levanta la mano por los jóvenes técnicos nacionales, recupera terreno y ojalá regresen las oportunidades para los timoneles nacionales que tanta falta hacen, en una liga invadida por los extranjeros.
Por otra parte, Jeremy Márquez, joven futbolista mexicano, vuelve a levantar un título ahora con la Máquina, luego de haberlo logrado con los Rojinegros del Atlas, y sin hacer tanto ruido demuestra su capacidad, incluso jugando una posición diferente por necesidades de su equipo. Y un tercer apunte: a Jesús Orozco no le alcanza para llegar al Mundial por su lesión, pero el futbol le regala ser campeón y demostrarse a sí mismo que su decisión de dejar a las Chivas fue la correcta y va por un buen camino.
Hoy el balón se pintó de azul y aunque no fue una serie vistosa y espectacular, más bien fue un reflejo de una temporada poco lúcida, de pocos goles y de goles en los últimos minutos; así se definió el título en los últimos minutos. Felicidades azules, felicidades Cruz Azul, un gran campeón.