Citando entre otros a Platón o J.R.R. Tolkien por su lucha contra la deshumanización

El Papa León XIV realizó en su primera encíclica una cita al ferviente escritor J.R.R. Tolkien con una frase del “El Señor de los Anillos”: “El Retorno del Rey”, dicha por Gandalf en el libro.
“No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza”, dijo.
León XIV pidió luchar contra el “dominio” de la inteligencia artificial en su primera encíclica publicada este lunes, un documento que también denuncia la “deshumanización” y el concepto de “guerra justa”.
El texto de 130 páginas, llamado “Magnifica Humanitas”, aborda multitud de cuestiones, como el retraso de la Iglesia en condenar la esclavitud o el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el medio ambiente.
Las encíclicas son documentos dirigidos a todos los fieles que fijan la posición de referencia de la Iglesia sobre cuestiones sociales, morales, políticas o teológicas.
Dada la importancia del documento, el papa lo presentó él mismo junto a expertos en IA, entre ellos el cofundador de la compañía Anthropic, Christopher Olah.
“No podemos considerar a la IA como moralmente neutra”, indica el papa, pidiendo “desarmar” esta tecnología para “impedirle el dominio sobre lo humano”.
Denuncia también que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos “no es prerrogativa de los estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.
Citando entre otros a Platón o J.R.R. Tolkien por su lucha contra la deshumanización, el Papa estadounidense critica las “nuevas formas de esclavitud” para extraer los recursos necesarios para la IA y pide soluciones tecnológicas más sostenibles “para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común”.
“En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de los materiales de los que se obtienen las tierras raras”, un grupo de metales esenciales para la tecnología moderna.
“Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa”, denuncia el papa.