Rusia exige el control de la región oriental ucraniana de Donbás, así como amplias restricciones políticas y militares a su vecino.

El presidente ruso, Vladimir Putin, descartó este viernes reunirse en un futuro próximo con su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, para quien es una prueba más de que “no quiere poner fin a la guerra”.
El jueves Zelenski pidió un encuentro cara a cara entre ambos para poner fin al conflicto bélico que estalló hace más de cuatro años.
Durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), su ciudad natal, Putin lo rechazó.
“No le veo sentido a reunirnos“, dijo. “Solo tendría sentido para la parte ucraniana para detener el avance de nuestras fuerzas armadas. Eso es todo. Y necesitamos acuerdos”.
“Dejemos que los expertos trabajen, que elaboren algunas soluciones y entonces podremos reunirnos”, añadió el presidente ruso.
También prometió proseguir con la ofensiva militar hasta que se hayan logrado por completo los objetivos de la guerra.
Zelenski reaccionó poco después. “Lamentablemente, la parte rusa vuelve a elegir la guerra: todos escucharon la respuesta de hoy. Una respuesta débil. Simplemente no quiere poner fin a la guerra”, acusó.
Rusia exige el control de la región oriental ucraniana de Donbás, así como amplias restricciones políticas y militares a su vecino.
Kiev y sus aliados las han descartado por considerarlas equivalentes a una capitulación.