El jefe del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca defendió el martes la decisión de Estados Unidos de no conceder visados a un árbitro somalí y a parte de la delegación de la selección iraní

El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, devuelto el sábado a su llegada a Estados Unidos, declaró este martes al New York Times que desconocía los motivos por los que se le había prohibido la entrada y lamentó que “el mayor sueño de su vida” se hizo añicos.
Omar Artan, de 34 años, que fue designado árbitro del año por la Confederación Africana de Futbol en 2025, debía ser el primer somalí en dirigir en un torneo internacional.
“Estoy muy, muy decepcionado”, dijo en una entrevista telefónica concedida desde Estambul, la ciudad a la que fue enviado de vuelta tras negársele la entrada en territorio estadounidense.
“Solo soy un árbitro que intentaba vivir su sueño, el mayor sueño de mi vida, participar en el Mundial”.
El jefe del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca defendió el martes la decisión de Estados Unidos de no conceder visados a un árbitro somalí y a parte de la delegación de la selección iraní.
“Hasta este momento hemos tenido 35 equipos que han venido a Estados Unidos”, declaró Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo, en un acto organizado por el Atlantic Council en Washington.
“No se ha denegado la entrada a ningún jugador ni a ningún entrenador”, añadió. “Ha habido algunos oficiales a los que se les ha denegado, y por muy buenas razones”.
“Estamos buscando ese equilibrio entre asegurarnos de que cualquier actor malintencionado que… intente entrar en el país bajo el pretexto, no tenga acceso a Estados Unidos“, explicó.