El presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró de manera anticipada lo que consideró una victoria de la izquierda en las elecciones presidenciales de Perú

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró de manera anticipada lo que consideró una victoria de la izquierda en las elecciones presidenciales de Perú, a pesar de que las autoridades electorales aún no habían emitido resultados definitivos tras la segunda vuelta celebrada el domingo.
De acuerdo con los datos preliminares, el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantenía una ventaja sobre Keiko Fujimori cuando se había contabilizado poco más del 95 por ciento de las actas. Sin embargo, todavía quedaban por resolver actas impugnadas y miles de votos pendientes de revisión, por lo que el resultado oficial continuaba en espera.
A través de sus redes sociales, Petro afirmó que el progresismo había ganado la presidencia peruana y derrotado a la fuerza política representada por la familia Fujimori. Además, adelantó que buscará restablecer plenamente las relaciones diplomáticas entre ambos países en caso de confirmarse el resultado electoral.

Las relaciones entre Colombia y Perú atravesaron momentos de tensión desde marzo de 2023, cuando el gobierno peruano retiró a su embajador en Bogotá tras declaraciones realizadas por Petro sobre la crisis política generada después de la destitución de Pedro Castillo y la llegada al poder de Dina Boluarte.
El mandatario colombiano también dirigió mensajes contra Keiko Fujimori, a quien acusó de intervenir en la política colombiana y responsabilizó a la imagen de su padre, Alberto Fujimori, por un eventual rechazo electoral. Las declaraciones reavivaron el intercambio de críticas que ambos líderes han sostenido en los últimos años.
Los comentarios de Petro se produjeron en medio de un escenario político complejo en Colombia, donde se aproxima una segunda vuelta presidencial. El mandatario no puede buscar la reelección y enfrenta presión política luego de una primera ronda electoral marcada por una competencia cerrada y un contexto de violencia que ha generado preocupación en el país sudamericano.