Armados con palos y bates, un puñado de jóvenes rompió los vidrios de vehículos policiales mientras al fondo se observaba el Azteca, donde México jugaba.

Decenas de manifestantes y policías se enfrentan el jueves al exterior del Coloso de Santa Úrsula, en Ciudad de México, mientras se disputa el partido inaugural en el recinto.
Contingentes de maestros, familiares de desaparecidos y estudiantes confluyeron el jueves desde temprano en los alrededores del estadio, pero se toparon con un fuerte despliegue policial.
Un grupo de inconformes que exige justicia por las personas desaparecidas quitó algunas barreras que protegían el perímetro del estadio e intercambiaron golpes con los agentes que lo resguardan mientras se jugaba el encuentro entre México y Sudáfrica.
Armados con palos y bates, un puñado de jóvenes rompió los vidrios de vehículos policiales mientras al fondo se observaba el Azteca, donde México jugaba.
Los oficiales por momentos lanzaron gases para intentar dispersar a los inconformes, que corrían en los alrededores del coloso deportivo. Policías montados también intentaron contener a los manifestantes.
Las protestas protagonizadas desde la semana pasada por un grupo disidente del sindicato de educación pusieron en duda la apertura del ‘fan fest’ de la CDMX.
Pero decenas de miles de fanáticos finalmente pudieron ingresar a la plaza entre empujones y desorganización.