Ésta es la tercera ocasión que México recibe un Mundial de Futbol, pero en esta ocasión lo compartirá con otros dos países: Estados Unidos y Canadá, por lo que la derrama económica será repartida entre esos países. Además, en el caso de México, dicha derrama se concentrará en tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
No hay consenso sobre el impacto económico de este Mundial, pero sin duda no modificará la dinámica económica actual, aunque veremos un pequeño pero mayor crecimiento en el segundo y tercer trimestre. En pocas palabras: no revertirá el proceso de desaceleración económica que venimos presentando desde el cuarto trimestre del 2022, cuando el crecimiento anual del PIB en el cuarto trimestre fue del 4.6%, contra el 0.4% del primer trimestre de este 2026.
Así, por ejemplo, Skandia estima que la derrama será de 65 mil millones de pesos, ello representa en pesos corrientes (con inflación) el 0.18% del PIB, y en pesos constantes el 0.25% (sin inflación); Moody’s estima un impacto de 0.14% del PIB sin inflación, y Canaco del 0.15%. Si promediamos las cifras, el impacto será de un 0.18% del PIB en pesos constantes.
Para facilitar la comprensión, de acuerdo con este impacto promedio, de cada 100 pesos generados en la economía mexicana, 18 centavos serán generados por el Mundial, o de cada 1000 pesos, 1.8 pesos.
Canaco, por su parte, estima una derrama económica total de 38,180 millones de pesos, de los cuales 26,280 millones de pesos quedarán en Ciudad de México (el 69%); 6,900 millones de pesos en Guadalajara (18%) y 5,000 millones de pesos en Monterrey (13%), sin contar la inversión en modernización de infraestructura realizada por el gobierno.
Como se puede deducir, la situación no cambiará en mucho la dinámica económica del país porque la aportación al Producto Interno Bruto (PIB) total no es significativa, es por un breve período de tiempo y no es en toda la república mexicana, sin embargo, las obras de infraestructura realizadas generarán beneficios sociales a largo plazo para la población.
Se espera la llegada aproximada de 5 millones de turistas según la secretaría de Turismo, pero según la consultora Deloitte serán 836 mil, de los cuales dos terceras partes serán turismo nacional, y 280 mil serán extranjeros.
Otros cálculos estiman que en las zonas de fans y los Fan Fest recibirán más de 4 millones de personas en las seis semanas que dura el Mundial.
En otras estimaciones, se piensa que la industria gastronómica generará ingresos por 730 millones de dólares (12,578 millones de pesos); el sector de hoteles y hospitalidad generará 614 millones de dólares (10,579 millones de pesos) y los comercios venderán 395 millones de dólares en ropa, calzado alusivo, alimentos y bebidas, etcétera (6,806 millones de pesos), utilizando un tipo de cambio promedio de $17.23 pesos por dólar. En total, la derrama estimada por estos sectores es de un total de 29,963 millones de pesos, esto es el 0.08% del PIB.
Aunque la derrama económica total no es tan importante como para modificar la tendencia de crecimiento económico del país, sin duda las ciudades sede y algunos lugares turísticos, generarán empleos temporales e ingresos adicionales, y los sectores más beneficiados serán el turismo, hotelero, restaurantero, bares y centros de entretenimiento, sector comercial y de transporte. Las obras de infraestructura urbana quedarán para beneficio de los habitantes, como las remodelaciones de estadios, mejora de vialidades y proyectos de movilidad.
Como colofón: no existen cifras consolidadas sobre el impacto económico del Mundial, ni datos para poder hacer comparaciones con el de 1970 y 1986, pero sin duda el de 1970 se realizó en el mejor momento económico del país, cuando el PIB creció un 6.5% durante el milagro económico mexicano, el de 1986 fue en el peor momento, posterior a la crisis de 1982 y el terremoto de 1985, con una contracción económica del 3.9%. Este mundial se realiza en plena desaceleración económica y tendrá un impacto limitado con los beneficios concentrados en las tres ciudades y ciertas actividades económicas.