Ganó México. El primer partido de un Mundial de Futbol celebrado en Guadalajara con la participación de la Selección Nacional terminó en triunfo. Dejemos para los análisis deportivos el desempeño de los futbolistas y concentrémonos en los festejos: miles de personas pasaron varias horas de la noche en la zona de La Minerva celebrando, y varias decenas de miles más festejaron en diferentes puntos de la ciudad, particularmente en los espacios preparados para este propósito.
Y sin intención de restarle brillo a las celebraciones multitudinarias, es preciso subrayar que ayer pudo ocurrir una tragedia en la zona del Fan Fest instalado por la FIFA, en colaboración con autoridades locales, en el Centro Histórico de Guadalajara.
La jornada de este jueves 18 de junio revestía especial importancia por el juego en el que participaba la Selección Mexicana y porque además, se prepararon las circunstancias para apoyar el ambiente festivo: se suspendieron clases, se habilitó trabajo a distancia para la burocracia estatal y federal; se invitó al sector privado a flexibilizar horarios y permitir que las personas pudieran desplazarse con tiempo para evitar problemas de movilidad y que presenciaran conforme sus circunstancias, el juego mundialista.
El resultado era previsible: multitudes acudieron a los espacios destinados a participar en el Mundial. En muchas zonas de la ciudad hay pantallas gigantes y lugares organizados y respaldados por autoridades municipales.
Un evento sorprendió en el Fan Fest del Centro Histórico de Guadalajara, en la Plaza de la Liberación: se acumularon miles de personas a la espera de ingresar al cuadrángulo de la zona de pantalla y rebasaron la capacidad de contención del personal de seguridad. Empujaron y desoyeron instrucciones y recomendaciones, hasta que vencieron las vallas de contención; un raudal de aficionados de todas las edades se precipitó en el lugar como una avalancha humana. Una joven mujer calló al suelo y casi de inmediato le ayudaron a ponerse de pie, antes de la turba la atropellara.
Al final, varias personas y policías resultaron golpeados. Nada serio, por fortuna.
El incidente quedó superado, pero se convirtió en una advertencia: pudo haber ocurrido una tragedia.
Sobran los ejemplos de multitudes que se movilizan desordenadamente y aplastan a quienes no resisten la fuerza desatada.
El operativo de seguridad que se preparó durante meses para el desarrollo del Fan Fest falló rotundamente.
De manera inmediata, deben revisar y reforzar todo el esquema.
Y lo primero que debe evitarse es la acumulación inusitada de personas, porque ningún grupo de policías o personal del orden puede contener a una masa que no atiende instrucciones ni razones.
El Mundial y todos sus festejos lleva una semana; queda un mes por delante. Los errores cometidos ayer costaron poco –afortunadamente– y el aprendizaje debe ser inmediato para que la fiesta no llegue a tragedia.