La renuncia de Paula Ramírez Höhne a la presidencia del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) ha generado preocupación e incertidumbre en un momento crucial para la vida democrática de nuestro Estado. A menos de un año del inicio formal del proceso electoral de 2027, la salida de quien encabezaba el órgano electoral obliga a una profunda reflexión sobre la fortaleza de nuestras instituciones y sobre los riesgos que enfrenta la democracia jalisciense.
Desde Acción Nacional hemos señalado con claridad que esta renuncia debilita institucionalmente al IEPC y abre un periodo de incertidumbre que debe atenderse con responsabilidad. La democracia necesita árbitros fuertes, autónomos e independientes. Cuando una autoridad electoral enfrenta presiones constantes, cuestionamientos políticos y desgaste institucional, quienes terminan pagando las consecuencias son los ciudadanos.
Sin embargo, lo que hoy genera una mayor preocupación e indignación es la postura oportunista que ha asumido Morena frente a esta situación. Aprovechando la renuncia de la presidenta del IEPC, dirigentes y representantes de ese partido han solicitado que el Instituto Nacional Electoral atraiga y organice las elecciones locales de 2027 en Jalisco, argumentando una supuesta pérdida de credibilidad del organismo electoral estatal.
Debemos decirlo con toda claridad: Acción Nacional no comparte ni respaldará esa pretensión. Rechazamos que el INE atraiga la elección de 2027 en Jalisco. Existe una preocupación legítima de que dicho organismo ha perdido independencia y que muchas de sus decisiones son percibidas por amplios sectores de la sociedad como favorables al proyecto político de Morena. Por ello, trasladar la organización de la elección al ámbito nacional no generaría mayor confianza ni certeza, sino nuevas dudas sobre la imparcialidad del proceso y un riesgo para la credibilidad de las instituciones electorales.
Nos preocupa profundamente que Morena pretenda convertir una situación institucional delicada en una oportunidad política. Nos preocupa que se busque debilitar a un organismo local en lugar de fortalecerlo. Y nos preocupa aún más que se pretenda sembrar la idea de que las instituciones de Jalisco no son capaces de organizar elecciones libres y transparentes.
No vamos a permitir que la incertidumbre derivada de una renuncia sea utilizada como pretexto para debilitar la autonomía electoral de Jalisco. No vamos a permitir que se construyan narrativas que busquen desacreditar a nuestras instituciones para justificar decisiones de carácter político. Y no vamos a permitir que se pongan en riesgo los contrapesos democráticos que durante décadas han garantizado la pluralidad y la competencia electoral en nuestro Estado.
Las elecciones de 2027 deben prepararse con responsabilidad, legalidad y respeto institucional. El relevo en la presidencia del IEPC debe realizarse con absoluta transparencia, imparcialidad y apego a la ley. Esa es la ruta correcta para recuperar la confianza ciudadana.
Jalisco necesita instituciones electorales fuertes, autónomas y confiables. Desde el PAN defenderemos la legalidad, la transparencia y la independencia del IEPC, porque la democracia se fortalece con contrapesos y certeza para los ciudadanos, no con decisiones que concentren el poder o debiliten la confianza en las instituciones.