El andamiaje sobre el cual se montan las campañas de guerra sucia en los medios de comunicación tiene tres patas. La primera, es publicar una “nota” falsa. La segunda, es que esa “nota” sea ratificada por los mismos grupos que la generaron a través de reconocerle validez y difundirla. La tercera, lograr que los desórdenes desinformativos permeen en capas de la sociedad para que repitan a pie juntillas la mentira publicada asegurando que se trata de una verdad. Todo ello, con la intención de desprestigiar a un adversario político o a cualquier personaje de la vida pública.
Hace una semana el periódico El Universal publicó una entrevista realizada por Edmundo Cázares al maestro Carlos Monsiváis hace 25 años. Ante las mentiras y las inconsistencias cronológicas, Cázarez aseguró que en esta ocasión la entrevista había sido publicada “completa”.
En la nueva pieza, se lee que Andrés Manuel López Obrador vivió un tiempo en casa del cronista porque venía huyendo de Tabasco a los 19 años por haber “asesinado”, accidentalmente, a su hermano, y que, para Monsiváis, AMLO “está loco y tiene desmedidos sueños de grandeza”, además de señalar el prolífero escritor, según Cázares, “que López Obrador haría cualquier cosa por dinero”.
Este hecho no solo es falso, pues ha sido desmentido por muchos personajes cercanos a López Obrador y Monsiváis, incluso la familia del cronista desmintió “tajantemente la versión de que Andrés Manuel hubiera vivido en algún momento en la casa que Carlos compartía con su madre”. Asimismo, aseguran que “Carlos y Andrés Manuel se conocieron alrededor de veinte años más tarde de lo que dice el autor de la entrevista”.
Esto mismo ha sido mencionado por personajes cercanos al escritor y al expresidente, como Rafael Barajas “El Fisgón”, quien ha detallado que fue él quien presentó a los dos personajes en cuestión en 1992 en el contexto del Éxodo por la Democracia emprendido por el tabasqueño desde sus tierras hacia el entonces Distrito Federal, para denunciar el fraude electoral cometido por Roberto Madrazo en las elecciones estatales.
El afán de revivir pasajes, por cierto, aclarados, de la historia de López Obrador, es buscar colocarlos en el imaginario de las nuevas generaciones para sacarle provecho político. En la entrevista se hace mención de la supuesta huida de López Obrador tras el asesinato accidental de su hermano José Ramón López Obrador en 1969, cuando AMLO aún no cumplía los 16 años. Pero en la entrevista se asegura que llegó al DF a los 19 años.
La pieza publicada por El Universal perfectamente se puede inscribir en una campaña premeditada de desinformación para influir en la opinión pública con miras al próximo proceso electoral. Esas prácticas ya le han dado resultado a la derecha en varios países latinoamericanos y busca repetirlas en México, de hecho, son una continuación de aquella campaña del desafuero contra Andrés Manuel emprendida por Vicente Fox y grandes potentados del país, incluyendo a Carlos Salinas de Gortari.
A no dudar, estamos en plena temporada de guerra sucia con miras al proceso electoral de 2027, y la derecha no escatimará ningún recurso para buscar descarrilar el proyecto de nación de la 4T, así sea buscando crear en la opinión pública la idea de que, para el intelectual de izquierda más importante de México en la segunda mitad del siglo XX, Carlos Monsiváis, López Obrador era un indeseable.