El domingo 05 de julio, la Selección Nacional quedó fuera del torneo por la copa de futbol más preciada, pero fue un día que no olvidaremos y que nos dejó emociones encontradas, más orgullo y amor por nuestra tierra y una competencia en la que ganó Guadalajara.
Con la disciplina con la que los deportistas se preparan para competir, la ciudad también se alistó para convertirse en sede mundialista, con obras de remozamiento que, junto con el Gobierno de Jalisco, sirvieron para dejarlas como un legado para la ciudad.
Hoy las y los tapatíos, no solamente los visitantes, pueden llegar al aeropuerto en la Línea 5 del transporte público, también pueden disfrutar de una tarde en familia tomándose una nieve del Polo Norte en Plaza de la República, mientras admiran las Tres Gracias o los niños juegan en la nueva área infantil.
Nuestro Parque Revolución, más vivo que nunca, tiene actividades que contribuyen a hacer comunidad, en donde todas y todos, de todas las edades y todos los gustos, pueden acudir en un entorno amigable.
La fuente remodelada de Plaza Tapatía que enmarca la imponente fachada del Instituto Cultural Cabañas, así como la zona de juegos instalada en esta zona, son parte de la nueva cara.
Pero el mejor rostro de nuestra ciudad fue el de las y los tapatíos que supimos jugárnosla, siendo los mejores anfitriones y así lo demuestran las cifras en el sector turístico, porque de eso se trataba, de que ganáramos todos.
Hace un par de días, nuestra presidenta de Guadalajara, Vero Delgadillo, asistió a la asamblea de la Asociación de Hoteles de Jalisco, en donde recibió muy buenas noticias del sector. Haciendo equipo, iniciativa privada y gobierno, logramos cambiar la percepción del mundo sobre nuestra ciudad y seguir posicionándonos como un destino turístico por excelencia, cuna de la mexicanidad, con ofertas y servicios de primer nivel para recibir al turismo.
Con estas jugadas, logramos pasar de 1.6 noches de estancia a 2.1, en promedio. Esto, a decir de nuestra presidenta, es resultado de los que apostamos por Guadalajara, del gran equipo que hacemos por nuestra ciudad, fortaleciendo todo su potencial en gastronomía, cultura, deporte, negocios, recreativo, servicios de salud, turismo religioso, entre otros.
También he de reconocer el gran trabajo que nuestras corporaciones hicieron para ser, no solo la sede mundialista más mexicana, sino también la mejor organizada, porque si bien somos la más divertida, también esto implicaba más retos en materia de orden y seguridad.
Nuestros policías, nuestros oficiales de Protección Civil y Bomberos, nuestros paramédicos, nuestros jueces, las y los trabajadores del DIF Guadalajara, nuestros elementos de movilidad, los inspectores, personal de tianguis y comercio en espacios abiertos, todas y todos los servidores públicos que, así fuera lunes o viernes, sábado o domingo, por la mañana o por la noche, han estado presentes en el Centro Histórico y en la Glorieta Minerva para cuidarnos.
Por todas estas razones, el torneo 2026 será histórico para nuestra ciudad, por el gran equipo, la selección tapatía en donde ciudadanas y ciudadanos estuvieron a la altura de este evento internacional, junto con la iniciativa privada y los servidores públicos para hacer de Guadalajara la ciudad que ganó el Mundial.