En el Congreso del Estado, el secretario general del gobierno, Salvador Zamora, entregó el plan hídrico del Poder Ejecutivo, que sin embargo no incluye todavía planteamientos económicos para las obras que son necesarias en los años siguientes para resolver la crisis del SIAPA y de la calidad del agua que se consume en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El acto simbólico de la entrega de un paquete de hojas impresas con el plan en la Oficialía de Partes del Congreso, instala de facto la nueva discusión que se generará en el Poder Legislativo: aprobar o no, los planteamientos hechos por el gobernador Pablo Lemus, primero, para solventar en lo inmediato la necesidad de agua de calidad, es decir el envío de pipas, los garrafones gratuitos y las plantas de tratamiento provisionales, y en un término de más largo aliento, las obras para mejorar el tratamiento del agua (Planta Potabilizadora 1 de Miravalle) y un abasto más seguro y limpio, con el nuevo acueducto de Chapala a la ciudad.
Antes de que llegara el secretario Samora a la casa de los diputados, el coordinador de la fracción de Movimiento Ciudadano, José Luis Tostado, había encabezado una conferencia de prensa en la que precisó que a partir del documento, los diputados de todos los partidos podrán abordar temas concretos, discutirlos, rechazarlos o aprobarlos. “Bienvenido el debate”, señaló el coordinador emecista que, como es sabido, tiene diálogo directo y permanente con el gobernador Pablo Lemus.
Y con esta bienvenida, pues se puede dar por hecho que debate habrá, y abundante, aunque eso no garantice que se garanticen los resultados inmediatos para mejorar la calidad del agua.
Otro frente que se abrió ayer en la discusión de la crisis hídrica vino directamente desde Palacio Nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió ante los señalamientos de falta de apoyo presupuestal de su administración para atender el problema en Guadalajara, que “cada autoridad debe hacerse cargo de su responsabilidad”, y le recomendó al gobernador Pablo Lemus comunicarse con ella directamente, por teléfono, y evitar las declaraciones públicas.
Inmediatamente después, desde la Conagua en Jalisco, aseguraron que no falta inversión federal en el tema y que entre 2025 y 2026 esta comisión ha aplicado dos mil 938 millones de pesos en diferentes obras de saneamiento para la Cuenca Lerma-Santiago, que impactará en una mejor calidad del agua que llega a Guadalajara. Son visiones distintas, aunque atienden a un solo fin.
Lo ocurrido ayer, entonces, garantiza que hay materia de discusión, y que finalmente se acelera el proceso para dar lugar a un nuevo acuerdo en el esquema de abasto y calidad del agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara.