La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, rechazó las acusaciones de traición a la patria surgidas tras la difusión de audios

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, rechazó las acusaciones de traición a la patria surgidas tras la difusión de audios en los que presuntamente sostiene conversaciones con intermediarios vinculados al FBI. Durante una conferencia de prensa, la mandataria aseguró que nunca ha entregado información que comprometa la seguridad nacional, la soberanía o las instituciones del país.
Ávila Olmeda reconoció que la conversación difundida ocurrió, pero afirmó que el contenido fue editado y presentado fuera de contexto. Explicó que la reunión se realizó en diciembre de 2025 en Tijuana y que aceptó participar luego de que el exgobernador Jaime Bonilla le ofreciera apoyo para atender la situación relacionada con la revocación de su visa estadounidense.
Según la gobernadora, durante el encuentro participaron personas que se presentaron como intermediarios de autoridades de Estados Unidos y plantearon temas relacionados con posibles procedimientos en su contra. Indicó que, al considerar inusual la situación, decidió canalizar el caso con su abogado.
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Marina del Pilar sostuvo que su cargo no le permite acceder a información de seguridad nacional, por lo que rechazó haber compartido datos confidenciales con autoridades extranjeras. También afirmó que los audios fueron alterados mediante cortes y ediciones para construir una narrativa en su contra con fines políticos y electorales.
La mandataria responsabilizó al exgobernador Jaime Bonilla de haber organizado el encuentro y aseguró que fue víctima de una estrategia de engaño. Señaló que confió en la propuesta de su antecesor para resolver el problema relacionado con su visa, pero posteriormente concluyó que todo formó parte de un montaje para afectar su imagen pública.
Las acusaciones surgieron después de que el periodista Héctor de Mauleón difundiera dos grabaciones en las que presuntos asesores externos del FBI hablan con la gobernadora sobre posibles sanciones y reuniones con autoridades estadounidenses. Hasta el momento, Ávila Olmeda mantiene su postura de que los audios fueron manipulados y niega cualquier acto que pueda constituir una traición a la patria.