Los contagios identificados en el país no guardan relación con el brote reportado en Estados Unidos, donde las autoridades sanitarias han confirmado más de mil 600 casos en distintos estados.

La Secretaría de Salud informó que en México se han confirmado tres casos de infección por Cyclospora cayetanensis, parásito que provoca ciclosporiasis, una enfermedad gastrointestinal caracterizada por diarrea persistente. De acuerdo con la dependencia, los casos registrados se mantienen dentro del comportamiento epidemiológico esperado y no representan un brote.
Durante la conferencia matutina de este lunes, el secretario de Salud, David Kershenobich, indicó que las personas afectadas evolucionan de manera favorable. Agregó que no se dieron a conocer las fechas en que fueron detectados los casos ni las entidades donde ocurrieron.
La dependencia también aclaró que los contagios identificados en el país no guardan relación con el brote reportado en Estados Unidos, donde las autoridades sanitarias han confirmado más de mil 600 casos en distintos estados. Asimismo, señaló que no se han registrado defunciones asociadas a esta infección cuando los pacientes reciben atención médica oportuna.
Respecto a las investigaciones relacionadas con el brote en Estados Unidos, la Secretaría de Salud informó que mantiene el seguimiento al caso luego de que inicialmente se señalara a lechuga exportada desde Guanajuato como posible origen del problema.
Sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos informó posteriormente que los primeros resultados correspondieron a un falso positivo, por lo que retiró esa asociación. En respuesta, autoridades mexicanas realizaron visitas a la empresa involucrada para tomar muestras y recabar información, sin que hasta el momento exista evidencia que vincule el brote con productos provenientes de México.
La ciclosporiasis puede causar diarrea acuosa prolongada, dolor abdominal, fatiga y pérdida de peso. Aunque no existe una vacuna para prevenir la enfermedad, el tratamiento suele realizarse con antibióticos bajo supervisión médica.