Ernesto Ruffo Appel fue vinculado a proceso por su presunta participación en un esquema de huachicol fiscal relacionado con el contrabando de combustibles

El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, fue vinculado a proceso por su presunta participación en un esquema de huachicol fiscal relacionado con el contrabando de combustibles. La resolución fue emitida por una jueza federal durante la continuación de la audiencia inicial, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) presentara datos de prueba que, a su consideración, acreditan la posible comisión de los delitos de delincuencia organizada, contrabando y delitos en materia de hidrocarburos.
Además de Ruffo, otras siete personas fueron vinculadas a proceso por distintos delitos relacionados con el mismo caso. De acuerdo con la FGR, Ernesto “N”, Ricardo “N” y José “N” enfrentarán cargos por delincuencia organizada, contrabando y delitos en materia de hidrocarburos, mientras que otros imputados fueron procesados por diferentes combinaciones de estos ilícitos.
La jueza Alejandra Ramírez de la Vega ratificó también las medidas cautelares. Ernesto Ruffo y otros cuatro acusados permanecerán en prisión preventiva oficiosa en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano. En tanto, dos de los imputados enfrentarán el proceso en prisión domiciliaria debido a problemas de salud y otra acusada continuará interna en el penal de Nezahualcóyotl Sur.

La audiencia, realizada en las instalaciones del Poder Judicial de la Federación anexas al penal del Altiplano, se prolongó por más de 30 horas. Durante ese tiempo, el Ministerio Público Federal presentó los elementos que sustentaron la solicitud de vinculación a proceso para los ocho involucrados.
Según las investigaciones de la FGR, Ruffo Appel y sus presuntos cómplices habrían diseñado un entramado de 11 empresas para introducir ilegalmente a México más de 18 millones de litros de diésel y gasolina transportados en 163 carrotanques. Las autoridades sostienen que el combustible provenía de la refinería de Deer Park, en Texas.
La investigación señala que la empresa Ingemar fungía como consignataria de los cargamentos, mientras que la compañía Internacional de Fundentes aparecía como destinataria final en territorio mexicano. De acuerdo con la FGR, esta última ya era objeto de indagatorias por presuntas irregularidades en permisos de importación de hidrocarburos.