Irán afirmó haber lanzado una nueva ofensiva contra instalaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio

Irán afirmó este jueves haber lanzado una nueva ofensiva contra instalaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio, al asegurar que atacó varias bases estadounidenses en Kuwait y destruyó equipamiento militar en Jordania. Tanto el ejército iraní como los Guardianes de la Revolución señalaron que estas acciones son una respuesta directa a los recientes bombardeos realizados por Washington.
De acuerdo con los comunicados difundidos por la televisión estatal iraní, los Guardianes de la Revolución aseguraron haber alcanzado la base Ali Al Salem, el Campamento Udairi y una torre de telecomunicaciones en Kuwait. Por su parte, el ejército iraní informó ataques contra el Campamento Doha, la base Ali Al Salem y el Campamento Arifjan.
Las fuerzas iraníes también afirmaron haber golpeado objetivos militares estadounidenses en Jordania. Entre ellos mencionaron un radar del sistema antimisiles THAAD, un sistema de defensa Patriot, un radar C-RAM y un hangar para helicópteros. Paralelamente, los gobiernos de Jordania y Kuwait informaron que lograron interceptar proyectiles dirigidos hacia su territorio.

El portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Mohamad Akraminia, advirtió que las represalias continuarán mientras Estados Unidos mantenga los ataques contra infraestructura y zonas costeras iraníes. Teherán sostiene que su respuesta militar seguirá activa hasta que cesen las operaciones estadounidenses, en un escenario que ha incrementado la tensión en distintos puntos de Oriente Medio.
La crisis se ha ampliado con la participación de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, quienes esta semana reivindicaron ataques contra dos petroleros saudíes tras anunciar un bloqueo de los puertos del reino. La incorporación de este nuevo frente ha elevado la preocupación internacional por una mayor desestabilización en una de las regiones estratégicas para el comercio energético mundial.
El recrudecimiento del conflicto también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo aumentó alrededor de 4%, impulsando nuevamente los temores sobre un repunte de la inflación y una posible desaceleración económica global ante la incertidumbre generada por la disputa entre Irán y Estados Unidos en torno al estrecho de Ormuz.