Con el objetivo de fortalecer la sanidad vegetal y aumentar la competitividad del mango jalisciense, autoridades presentaron un Plan Integral enfocado en reducir la presencia de la mosca de la fruta

Con el objetivo de fortalecer la sanidad vegetal y aumentar la competitividad del mango jalisciense, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER Jalisco), en coordinación con la Agencia de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (ASICA), presentó un Plan Integral enfocado en reducir la presencia de la mosca de la fruta. La estrategia busca mejorar la productividad de este cultivo y abrir mayores oportunidades de comercialización.
El programa fue desarrollado en conjunto con la Asociación de Exportadores de Mango de México (EMEX) y las Juntas Locales de Sanidad Vegetal. Entre las acciones contempladas se encuentran el manejo fitosanitario de los huertos, el fortalecimiento de la nutrición del cultivo, la optimización de la floración y el acompañamiento técnico permanente para los productores, con el propósito de elevar la calidad del fruto.
La primera etapa arrancará en Tomatlán, principal productor de mango en Jalisco, donde se implementará un proyecto piloto en mil 500 hectáreas. Para esta fase se destinará una inversión superior a los 650 mil pesos, recursos que permitirán instalar estaciones de cebo para controlar la mosca de la fruta, una de las principales amenazas para este cultivo.

Además, ASICA reforzará las labores de vigilancia fitosanitaria mediante personal especializado y el uso de drones para aplicar tratamientos de precisión. El plan establece como meta identificar durante 2027 huertos temporalmente libres de la plaga y conseguir que en 2028 la zona obtenga el reconocimiento oficial como Área de Baja Prevalencia.
Actualmente, Jalisco ocupa el sexto lugar nacional en producción de mango, con cerca de 128 mil toneladas anuales cosechadas en 8 mil 500 hectáreas distribuidas en 19 municipios de la Costa Sur. Tomatlán lidera la producción estatal con más de 81 mil toneladas, seguido por La Huerta y Cihuatlán, regiones clave para esta actividad agrícola.
Las autoridades estatales señalaron que este plan también responde a los desafíos derivados del cambio climático, mediante una estrategia basada en prevención, monitoreo e innovación tecnológica.