El balón mundialista dejó de rodar y en la Zona Metropolitana de Guadalajara el agua sigue saliendo sucia, pestilente, de pésima calidad. Oigan: ¿y si sí dejan de poner excusas para solucionar la crisis del agua? ¿Y si sí se asumen responsabilidades y se comienza a actuar de fondo? ¿Y si sí se deja de pensar en soluciones privatizadoras? ¿Y si sí se escuchan las voces de especialistas e investigadores para dar una solución real? ¿Y si sí trabajamos en equipo los tres órdenes de gobierno por el bien de las y los tapatíos? ¡Yo creo que sí se puede y Jalisco entero ganará!
La Copa Mundial de Futbol FIFA 2026 ha terminado con saldos muy positivos tanto para nuestro país, en general, como para nuestro Estado, en lo particular, tras fungir como sedes de esta justa deportiva. Tras la algarabía mundialista, toca regresar a la realidad de los problemas cotidianos y en la Zona Metropolitana de Guadalajara, entre los muchísimos problemas vigentes, hay uno grande, grave y que afecta a cientos de miles de personas: la crisis del agua potable.
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) del Área Metropolitana de Guadalajara sigue desangrándose entre el agua de mala calidad entregada a la ciudadanía, miles de fugas no atendidas y otras tantas colonias que padecen un suministro intermitente, que en ocasiones implica semanas enteras sin contar con el líquido vital.
Como lo vimos en columnas pasadas, el gobierno del Estado, que durante la actual administración y las anteriores inmediatas se hicieron de la vista gorda ante este problema que dejaron crecer, ya no pudieron seguir en su omisión e indolencia y tuvieron al menos que salir a declarar y proponer, ante la creciente indignación de una población que sufría en carne propia las afectaciones directas.
Primero vino el intento de repartir culpas sin asumir las propias, después vinieron las propuestas “técnicas” de cientos de páginas que se resumían en privatización velada, pedir miles de millones de pesos a la federación y brindar soluciones inmediatas insuficientes que sólo beneficiaban a pocos.
Hoy, el panorama poco a poco comienza a aclararse. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum recordó que la federación sí ha atendido el tema, con el rescate de la Presa El Zapotillo y un acueducto que lleva a Guadalajara cerca de 3 mil litros de agua por segundo, avances en el saneamiento del Río Lerma-Santiago, y la intervención con obras en 13 plantas de tratamiento de aguas residuales, además de que Conagua ya evalúa el proyecto hídrico presentado por el gobierno de Jalisco.
En el Congreso del Estado se acaba de aprobar un decreto que autoriza al SIAPA a realizar un descuento del 80% sobre el monto de facturación en lo que resta de 2026 para las colonias afectadas por la mala calidad del agua; mientras que nosotros, como diputados federales de la Cuarta Transformación, propusimos la creación de un Consejo Consultivo del Agua, guiado por investigadores y especialistas para que se realice un análisis a fondo de la problemática que enfrentamos y se aporten soluciones realistas, de mediano y largo plazo al tema del agua en todo el Estado.
Las fuerzas se están moviendo para atender un gravísimo problema que llevaba años afectando en silencio a miles de personas ante la omisión de gobiernos municipales y varias administraciones estatales. La pregunta sigue abierta: ¿y si sí le entramos todos para solucionar la crisis del agua? Veremos si los gobiernos naranjas dejan de repartir culpas y están dispuestos a trabajar en equipo por el bien común.