El cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, rechazó que alrededor de 600 templos de la Arquidiócesis mantengan adeudos con el SIAPA

El cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, rechazó que alrededor de 600 templos de la Arquidiócesis mantengan adeudos con el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). Aclaró que esa cifra corresponde al total de iglesias que integran la arquidiócesis, pero sostuvo que únicamente cerca de 30 presentan pagos pendientes por el servicio de agua.
El líder religioso también desmintió que el monto acumulado de la deuda supere los 600 mil pesos, como se ha señalado en versiones recientes. Indicó que desconoce la cantidad total que adeudan las parroquias involucradas, aunque afirmó que cada una mantiene comunicación con el organismo operador y atiende sus compromisos de manera individual.
Robles Ortega explicó que los templos con rezagos económicos se localizan, en su mayoría, en comunidades con recursos limitados. Señaló que muchas parroquias dependen de las aportaciones de los feligreses mediante el diezmo, situación que dificulta cubrir gastos como el suministro de agua, energía eléctrica, mantenimiento y otros servicios básicos.

El cardenal aseguró que no existe una negativa por parte de las iglesias para cumplir con sus obligaciones, sino que los atrasos responden a la falta de recursos en algunas comunidades. Añadió que la relación con el SIAPA permanece abierta y que existe disposición para regularizar los pagos conforme las condiciones económicas de cada templo lo permitan.
Asimismo, hizo un llamado a los responsables de las parroquias que enfrentan adeudos para que se acerquen a las oficinas de la Arquidiócesis de Guadalajara. Explicó que el objetivo es analizar cada caso y buscar alternativas de apoyo que permitan liquidar los pendientes con el organismo operador del agua y otros compromisos de funcionamiento.
Con estas declaraciones, José Francisco Robles Ortega buscó precisar la situación financiera de los templos señalados y descartó que la mayoría de las iglesias de la arquidiócesis enfrenten problemas de morosidad. También reiteró que las parroquias involucradas avanzan en un proceso para cubrir los adeudos y mantener al corriente el pago de los servicios.