La experiencia del futbol no es en realidad igual para todos. Para muchas personas, sobre todo mujeres, el silbatazo inicial no inaugura una fiesta, sino un periodo de vigilancia. Mientras unos miran las jugadas y el marcador, hay quien observa con detenimiento cuánto ha bebido el “hombre de la casa”, el volumen de su voz, la tensión de sus gestos, buscando anticipar las consecuencias.
Antes del Mundial de Futbol, Naciones Unidas había advertido sobre esta otra experiencia que no infrecuentemente viven las mujeres durante justas deportivas como esta. El 9 de junio, ONU Mujeres publicó “Por qué el Mundial Masculino de Futbol 2026 es una oportunidad para la igualdad de género”1. El documento señala que los grandes torneos pueden acercar el peligro a millones de mujeres dentro de sus hogares. Se apoyaba en “Tackling Violence Against Women and Girls in Sport: A Handbook for Policy Makers and Sports Practitioners”2. (Abordar la violencia contra las mujeres y las niñas en el deporte: Manual para responsables de políticas y profesionales del deporte), manual publicado en 2023 por ONU Mujeres y UNESCO, según el cual los reportes policiales de violencia doméstica aumentan durante megaeventos deportivos y, en algunas comunidades, crecen más de una tercera parte.
Por su parte, unos años antes, Stuart Kirby, Brian Francis y Rosalie O’Flaherty se dieron a la tarea de analizar lo ocurrido en materia de violencia de género en el hogar durante los mundiales de 2002, 2006 y 2010 en “Can the FIFA World Cup Football (Soccer) Tournament Be Associated with an Increase in Domestic Abuse?” (¿Se puede asociar el torneo de la Copa Mundial de la FIFA con un aumento de la violencia doméstica?3. Concluyeron que en el caso de Inglaterra, objeto de su estudio, el riesgo de violencia de género en el ámbito de pareja o del hogar aumentó un 26% cuando el equipo nacional ganó o empató y 38% cuando perdió. El estudio, publicado en 2014, encontró además un incremento de 11% al día siguiente de cada partido de la selección inglesa.
México también llegó advertido a este Mundial. Ya en noviembre de 2025, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y las embajadas de Canadá y Reino Unido anunciaron la iniciativa “Venzamos la Violencia, Cambiemos por Todas”. El proyecto contemplaba capacitar a personal de fiscalías, seguridad, turismo y hotelería para detectar, intervenir y asistir a víctimas de violencia sexual y de género durante el torneo. A estas acciones se sumó, en mayo de 2026, la Red Nacional de Refugios con la campaña “La violencia contra las mujeres no es parte del juego”4. Integrada por más de 52 espacios de atención, la Red reforzó sus rutas de acompañamiento gratuito para mujeres mexicanas y extranjeras, difundió los servicios disponibles las 24 horas y coordinó con “Women’s Shelters Canada” y la “National Network to End Domestic Violence” de Estados Unidos una campaña internacional y trilingüe para que las víctimas pudieran encontrar ayuda en cualquiera de los tres países anfitriones.
Las cifras posteriores muestran por qué era necesario. Solo el C5 de la Ciudad de México registró 166 reportes por violencia familiar el 5 de julio, día del partido México-Inglaterra, y 225 al día siguiente: 391 en 48 horas. Esa noche, en Venustiano Carranza, Puebla, Mónica Sáenz Hernández fue asesinada presuntamente por su pareja después de que él regresara alcoholizado de ver el encuentro. El futbol no asesinó a Mónica. Tampoco el alcohol. La mató un hombre que entiende la violencia como una forma de relacionarse y de ejercer poder.
Reino Unido, por su parte, cerró el Mundial con su propio cúmulo de cifras. La “UK Football Policing Unit”, en datos publicados por el “National Police Chiefs’ Council”, contabilizó 384 incidentes de violencia doméstica en los que el futbol fue registrado como factor agravante entre el 11 de junio y el 20 de julio. La cifra procede de 43 corporaciones policiales y no representa la totalidad de los casos. Durante el torneo, la línea
“Respect”, dirigida a personas que buscan cambiar conductas abusivas, recibió 37% más llamadas.
España ganó la Copa y entre las once de la noche del 19 de julio y las siete de la mañana del día siguiente, las llamadas al 016 aumentaron 120.8% frente a la misma franja horaria de la semana anterior, según datos del Ministerio de Igualdad. Durante todo el lunes posterior a la final, el incremento fue de 21.9%. La victoria de España no inmunizó a las mujeres. Porque el problema nunca ha sido perder o ganar.
El problema es la masculinidad entendida como mandato sobre los demás. Llamamos pasión a los gritos, desahogo a los objetos rotos y temperamento al miedo que un hombre impone sobre los demás en “su” casa. Mujeres, niñas y niños aprenden a leer un partido no por sus goles, sino por el riesgo que anuncian la velocidad de consumo de alcohol, los ademanes bruscos frente al televisor, los gritos y los silencios, el estar de pie impaciente y el semblante iracundo. Advertencias todas de una incapacidad profunda de control de la emoción propia y de canalización sana de la frustración.
El Mundial terminó. Hubo tristezas y celebraciones por lo ocurrido en la cancha, pero quedaron también familias, muchas más de las que llegan a las estadísticas, que llegaron a temer el final de un partido (el momento de mayor peligro se extiende un promedio de 10 horas posteriores al final de un partido). Esas son las otras cifras del futbol: las que revelan cuánto hemos normalizado que haya hombres alrededor de quienes hay que andar con cuidado, buscando “no molestar”, haciéndose pequeñitos, casi invisibles, como sin respirar, ante el temor de un desbordamiento. Hasta que no erradiquemos las creencias y prácticas mediante las cuales seguimos reproduciendo el mismo modelo de masculinidad dominante, y hasta que no terminemos con la idea de que para ser hombre hay que ser amenazante, no podremos compartir plenamente, ni en equivalencia, la alegría y el gusto por el futbol ni por ningún otro deporte.
3 El artículo puede consultarse en: https://doi.org/10.1177/0022427813494843
4 Para saber más sobre la campaña trinacional: https://rednacionalderefugios.org.mx/destacada/rnr-lanza-campana-feminista-rumbo-al-mundial-2026-la-violencia-contra-las-mujeres-no-es-parte-del-juego/